Alerta Amarilla por tormentas en el sur entrerriano: claves para minimizar riesgos

El Servicio Meteorológico Nacional activó una alerta amarilla para este jueves en el sur de Entre Ríos. Los departamentos de Gualeguaychú, Colón, Concepción del Uruguay y Victoria, entre otros, esperan intensa actividad eléctrica, ráfagas y posible caída de granizo. Las autoridades del Servicio Meteorológico Nacional emitieron una serie de precauciones clave para minimizar riesgos.
El pronóstico y los riesgos inminentes
Según el informe de las autoridades provinciales, la alerta amarilla abarca los departamentos de Islas del Ibicuy, Gualeguay, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Victoria, Rosario del Tala y Colón. El fenómeno se caracterizará por “tormentas aisladas de variada intensidad, algunas localmente fuertes”, con probabilidad de provocar chaparrones intensos, actividad eléctrica frecuente y ráfagas que pueden superar los 75 kilómetros por hora. También se prevé la ocasional caída de granizo y valores de precipitación acumulada entre 40 y 60 milímetros, los cuales podrían ser superados en forma puntual.
Las recomendaciones oficiales frente a la tormenta
Frente a este escenario, el área de Defensa Civil de la provincia insta a la población a tomar recaudos necesarios. Las recomendaciones específicas para este evento incluyen:

– No sacar la basura y retirar objetos que impidan el escurrimiento del agua.
– Evitar actividades al aire libre y no refugiarse cerca de árboles o postes de electricidad que puedan caerse.
– Para minimizar el riesgo de ser alcanzado por un rayo, no permanecer en playas, ríos, lagunas o piletas.
– Estar atentos ante la posible caída de granizo.
La mochila de emergencia: un elemento clave de preparación
Una de las indicaciones más importantes de las autoridades es “tener siempre lista una mochila de emergencias”. Este kit es fundamental para la autonomía durante y después de un evento adverso. A partir de los elementos sugeridos para la provincia, y en línea con protocolos de organismos internacionales, una mochila de emergencia básica debería contener:

– Agua y alimentos: Al menos 3 litros de agua por persona y alimentos no perecederos y fáciles de comer (barras de cereal, conservas, frutos secos).
– Artículos de comunicación e iluminación: Una linterna con pilas de repuesto y un radio a pilas para mantenerse informado si fallan las redes.
– Botiquín de primeros auxilios: Con vendas, desinfectante, analgésicos y cualquier medicamento de uso habitual.
– Documentos y dinero: Copias de documentos importantes (DNI, pasaportes, pólizas de seguro) guardados en una bolsa impermeable, junto con dinero en efectivo.
– Otros suministros: Artículos de higiene personal, un silbato para pedir ayuda y cargadores portátiles para celulares.
Más allá del corto plazo: la Cultura de la Prevención
Eventos como este subrayan la necesidad de contar con planes de preparación familiar y comunitaria. La UNESCO y los sistemas nacionales de protección civil promueven un cambio conceptual para pasar de la reacción posterior a los desastres a la acción preventiva. Contar con un plan familiar que incluya rutas de evacuación, puntos de encuentro y roles asignados, así como mantener la mochila de emergencia actualizada y en un lugar conocido por todos los miembros del hogar, son prácticas que construyen resiliencia ante fenómenos climáticos que, se prevé, serán cada vez más frecuentes e intensos.


