Persistente ola de temperaturas extremas pone a prueba la respuesta sanitaria en la provincia

Mientras el Servicio Meteorológico Nacional extiende la vigencia de la advertencia nivel amarillo para todo el territorio provincial, las autoridades locales instan a extremar cuidados. El fenómeno climático, recurrente en este enero de 2026, vuelve a tensar la capacidad de respuesta ante los grupos de riesgo en ciudades como Concordia.
La persistencia de las altas temperaturas ha obligado a las autoridades a renovar la alerta por calor en Entre Ríos, una medida que busca mitigar los efectos de un verano que no da tregua. Según informó el área de Defensa Civil de la provincia, basándose en los reportes técnicos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la alerta amarilla se mantendrá vigente durante todo este fin de semana, abarcando la totalidad del mapa entrerriano.
Si bien la comunicación oficial del Gobierno de Entre Ríos, emitida ayer 22 de enero, pone el foco en la prevención individual, el escenario meteorológico plantea interrogantes sobre la infraestructura de servicios y la saturación de guardias médicas. El nivel amarillo, aunque clasificado con un efecto de “leve a moderado” en la salud general, se vuelve crítico al analizar su impacto acumulativo. Tras varias jornadas consecutivas con térmicas elevadas, la capacidad de termorregulación del cuerpo humano disminuye, transformando esta alerta en una amenaza directa para los grupos vulnerables: niños, niñas, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas.
Más allá de la recomendación oficial
El Ministerio de Salud ha reiterado las medidas paliativas clásicas: hidratación constante sin esperar a tener sed, evitar la exposición solar entre las 10 y las 16 horas, y el uso de ropa ligera. Sin embargo, fuentes médicas consultadas advierten que la prevención doméstica debe ir acompañada de una vigilancia activa. “No existe tratamiento farmacológico para el golpe de calor; la única barrera es la física y la conductual”, señalan los protocolos vigentes.
En Concordia, donde la sensación térmica suele superar los registros nominales debido a la humedad, la recomendación de “permanecer en espacios ventilados o acondicionados” choca con la realidad de la demanda energética, que históricamente sufre picos de tensión en estas fechas.
Síntomas de alarma: cuándo acudir al médico
El sistema de salud local se mantiene en vigilancia ante la aparición de cuadros de deshidratación severa. Se insta a la población a no subestimar síntomas como:
* Temperatura corporal mayor a 39º C.
* Piel seca y sensación de calor sofocante (señal de que el mecanismo de sudoración ha fallado).
* Mareos, desmayos y dolores de cabeza intensos.
Ante estos signos, la indicación es el traslado inmediato a un centro de salud, mientras se intenta refrescar a la persona afectada.
La alerta por calor en Entre Ríos no es un hecho aislado, sino parte de un patrón climático que exige, más allá de los partes de prensa, una adaptación estructural de las ciudades ribereñas para proteger a su población más frágil.


