La oposición marca sus diferencias tras el mensaje de apertura legislativa

El gobernador de Entre Ríos inauguró el 147° período de Sesiones Ordinarias con un mensaje enfocado en el orden fiscal y reformas estructurales. Sin embargo, referentes del peronismo rechazaron tajantemente su diagnóstico, acusando a la gestión provincial de aplicar un modelo de ajuste, desatender la obra pública y poner en riesgo los derechos previsionales de los trabajadores.
El reciente discurso de Rogelio Frigerio ante la Asamblea Legislativa, mediante el cual dejó inaugurado el 147° período de Sesiones Ordinarias de Entre Ríos, generó una ola de cuestionamientos y respuestas contundentes por parte del arco opositor. Mientras el oficialismo valoró la hoja de ruta centrada en la transparencia, la austeridad, la reducción de la deuda y el equilibrio fiscal como bases para el desarrollo en 2026, la dirigencia del justicialismo advirtió sobre el duro impacto social y económico del rumbo adoptado.
El posicionamiento más exhaustivo llegó a través de un comunicado del Partido Justicialista (PJ) de Entre Ríos, que calificó el mensaje oficial como un “diagnóstico parcial y sesgado”. Primordialmente, el peronismo entrerriano alertó sobre la anunciada reforma de la Caja de Jubilaciones. Argumentaron que el gobierno busca desmantelar el sistema amparándose en el déficit, pero omitiendo que gran parte del desfinanciamiento recae en la deuda histórica del Estado nacional (ANSES) con la provincia. El justicialismo sentó una postura firme: cualquier cambio debe preservar el 82% móvil y no descargar la crisis sobre los trabajadores.

Además, el PJ cuestionó el relato en torno a la creación de empleo, denunciando la pérdida de más de 10.000 puestos formales y el cierre de 774 empresas, a la vez que rechazaron el alineamiento del gobernador con la flexibilización laboral que impulsa el gobierno nacional. Frente a este panorama, que incluye salarios estatales congelados y la promesa “sin sustento real” de reactivar rutas provinciales, reafirmaron su apoyo al paro general convocado por la CGT realizado este jueves.
Las críticas también se replicaron de manera individual por parte de figuras legislativas claves. El exgobernador y actual diputado nacional Gustavo Bordet aseguró que la alocución de Frigerio representó “una ficción” alejada del día a día de los entrerrianos. Bordet enfatizó que en diciembre de 2023 entregó una provincia ordenada y con salarios que le ganaban a la inflación, contrastándola con el presente de indicadores en retroceso y obras paralizadas. A su vez, exigió al mandatario que defienda firmemente a Entre Ríos frente al ahogo financiero de la Nación en lugar de apelar a “relatos épicos”.

Por su parte, el diputado nacional Guillermo Michel tildó el discurso de “vacío” y lo consideró una táctica para tapar un presunto desgobierno. El eje central de su crítica apuntó a las finanzas, señalando que, a dos años de asumir, la gestión se caracteriza por un endeudamiento que “hipoteca a los entrerrianos”.
A nivel provincial, el diputado y exintendente de Concordia Enrique Cresto aportó una mirada de preocupación frente a la desconexión que observa entre la “agenda urgente” del Ejecutivo y la realidad de las familias. Destacó tres problemas estructurales graves: la caída del poder adquisitivo, el freno productivo y, especialmente, la paralización de la obra pública y la vivienda social; instando al oficialismo a construir consensos “enfrentando la realidad, no negándola”.

Como contrapartida, desde la Cámara de Diputados provincial, su presidente Gustavo Hein, destacó que el mandatario evitó buscar culpables y, en cambio, elevó la vara de exigencia proyectando un 2026 muy dinámico, blindado en la transparencia institucional e impulsado fuertemente por la futura obra pública.


