Entre la auditoría interna y la necesidad de financiamiento: Frigerio busca fondos en EEUU para “rollear” los vencimientos de Bordet

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En un escenario financiero que combina una baja del riesgo país con la necesidad urgente de oxígeno fiscal, el gobernador Rogelio Frigerio ha iniciado una gira clave por el norte del continente. La premisa es clara: mientras su administración impulsa localmente una revisión de la legitimidad de los pasivos provinciales, Frigerio busca fondos en EEUU para evitar un estrangulamiento de las cuentas públicas producto de los vencimientos de deuda en dólares heredados.

El itinerario y la “City”

La agenda del mandatario entrerriano, que se extenderá por tres días, se concentra en las plazas financieras de Nueva York y Boston. Acompañado por un consorcio de bancos organizadores —Santander, BBVA, Bank of America y el Banco Entre Ríos—, Frigerio mantendrá reuniones con una batería de fondos de inversión de alto perfil.

La lista de interlocutores incluye a gigantes de la administración de activos y fondos especializados en deuda soberana y subsoberana, algunos con historial de litigios duros, como Black Rock, PIMCO, VR Capital y Goldentree. También figuran en la grilla Brevan Howard, Sona AM, PPM, Schroders, Finisterre, Vanguard, Payden, JPMIM, Aberdeen, Blue Bay, Mesarete, Wellington, Loomis Sayles y Brace Bridge.

Los números: U$D 450 millones para ganar tiempo

Según fuentes cercanas a la operación, el objetivo de máxima es la emisión de un nuevo bono por una suma que oscila entre los 400 y 450 millones de dólares. A diferencia de emisiones destinadas a obra pública, el destino prioritario de estos fondos sería netamente financiero: “rollear” la deuda. Es decir, canjear o precancelar vencimientos de corto plazo para estirar los plazos de pago e, idealmente, reducir la tasa de interés aprovechando que el riesgo país ha perforado el piso de los 500 puntos básicos.

La paradoja: Buscar deuda mientras se investiga la deuda

La gira expone una contradicción política y administrativa compleja. La administración de Frigerio busca convencer a los mercados de la solvencia entrerriana al mismo tiempo que, en la provincia, avanza la Comisión Bicameral para la Investigación de la Deuda Pública. Este cuerpo tiene la potestad de auditar la legitimidad de las emisiones anteriores.

A esto se suma la Ley de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial, sancionada para poner frenos al endeudamiento irresponsable. La gestión actual deberá explicar a los inversores de Wall Street cómo se compatibiliza la solicitud de casi medio millardo de dólares con una ley que predica la austeridad y una comisión que revisa con lupa los contratos del pasado.

La herencia del bono 2017 y el rol de Bordet

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El gobernador viaja a NY y Boston por USD 450 millones. Mientras Frigerio busca fondos en EEUU, auditan la deuda vieja.

El nudo del problema financiero radica en el bono internacional emitido en 2017 bajo la gestión del exgobernador Gustavo Bordet. Aunque fue reestructurado en 2021 tras un default técnico, los vencimientos de capital se han acumulado, convirtiéndose en una “espada de Damocles” para las finanzas de 2026 y 2027. Frigerio, quien como Ministro del Interior de la Nación (2015-2019) incentivó a las provincias a tomar deuda en dólares para infraestructura, se encuentra ahora del otro lado del mostrador, gestionando los pasivos resultantes de aquella era y de la administración peronista subsiguiente.

El análisis del CEER y el contexto nacional

El Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER) ya había encendido las alarmas en sus últimos informes, señalando que el servicio de la deuda pública llegó a representar un cuarto de los recursos provinciales, una cifra que limita severamente el margen de maniobra para gastos de capital y servicios esenciales.

Entre Ríos no está sola en esta carrera hacia Wall Street. La estrategia replica los movimientos de la Ciudad de Buenos Aires, que colocó el Bono Tango, y de Santa Fe y Córdoba, que recientemente emitieron deuda por U$D 800 y U$D 725 millones respectivamente, a tasas cercanas al 8-9%.

La mirada de Nación

La operación se da bajo la atenta, aunque silenciosa, mirada del Ministerio de Economía de la Nación. Si bien el ministro Luis Caputo criticó en el pasado la “dependencia de Wall Street” por parte de las provincias, la necesidad de ingreso de divisas y la estabilidad cambiaria parecen haber flexibilizado la postura. Hasta el cierre de esta edición, no hubo confirmación oficial sobre la autorización formal de la cartera económica para la nueva emisión entrerriana, aunque la participación de bancos de primera línea sugiere un aval implícito del gobierno central en el marco de las negociaciones por la reforma laboral.

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