Turismo en Entre Río: El balance de una Semana Santa que desafió al clima

Con las rutas de regreso aún cargadas, la provincia intenta procesar los datos de un receso que movilizó a miles. El turismo en Entre Ríos enfrentó una prueba de fuego este fin de semana largo: mantener el consumo a pesar de un pronóstico que pasó del sol radiante a la lluvia incesante en pocas horas.
El balance final arroja que 295.551 personas eligieron la provincia para su descanso. Esta cifra sitúa al turismo en Entre Ríos en un nivel de actividad sostenido, con una ocupación del 76%. Sin embargo, detrás de la frialdad de los números, la realidad en las ciudades turísticas fue pendular.

El impacto económico de $25.027.331.378 marca el peso del sector en la economía regional, con un turista que desembolsó, en promedio, $103.224 por día. Pero no todo fue lineal: mientras que el jueves y viernes las playas y los paseos náuticos trabajaron a pleno gracias a las altas temperaturas, el sábado el escenario cambió drásticamente. El descenso térmico y las precipitaciones obligaron a una reconfiguración inmediata de la oferta, trasladando el flujo de gente hacia los complejos termales y la gastronomía de interior.
Esta dualidad climática permitió observar una madurez en el destino: la provincia ya no depende exclusivamente de una sola opción. No obstante, la inestabilidad del domingo dejó un sabor agridulce en aquellos sectores que dependen del aire libre, moderando lo que podría haber sido un cierre histórico.


