Nación recortó $4.713 millones y dejó sin fondos la planta potabilizadora de Concordia cancelada a días de su última promesa de entrega

La planta potabilizadora de Concordia quedó sin fondos. Con un recorte global de más de $970.000 millones, el Gobierno nacional eliminó los $4.713 millones previstos para la obra hídrica más importante de la ciudad en décadas. La medida, oficializada el 8 de mayo de 2026 mediante la Decisión Administrativa 20/2026 y publicada este lunes en el Boletín Oficial, llega cuando la obra acumulaba más de ocho años desde su inicio, con paralizaciones, promesas de reactivación y un porcentaje de avance que rozaba el 92 por ciento. Para los 204.000 habitantes de Concordia, el agua de calidad vuelve a ser una promesa sin fecha.
La planta potabilizadora de Concordia quedó cancelada por decisión del Gobierno nacional. La Decisión Administrativa 20/2026, firmada el 8 de mayo de 2026 por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, eliminó del presupuesto los $4.713.360.000 que estaban asignados al Sistema de Producción, Transporte y Distribución de Agua Potable de Concordia. La medida se encuadra en un ajuste global de más de $970.000 millones en transferencias y obras públicas que afecta a provincias y municipios de todo el país, y llega cuando la obra registraba un avance del 92 por ciento.
Un recorte de $970.000 millones con impacto local concreto
La Decisión Administrativa 20/2026, publicada en el Boletín Oficial el 11 de mayo de 2026, contempla modificaciones presupuestarias en múltiples jurisdicciones. En lo que hace a infraestructura hídrica, la planilla anexa al Artículo 1° —que paradójicamente lleva el sello “2026 – Año de la Grandeza Argentina”— detalla recortes por $27.641 millones en ese sector a nivel nacional. Concordia comparte la lista de afectados con el Acueducto Vipos (Tucumán), la Planta Depuradora de Cloacas de Rafaela y el Acueducto Sarmiento-Comodoro Rivadavia (Chubut).
Para Concordia, la partida eliminada era el crédito externo bajo el Programa 82 (Desarrollo de la Infraestructura Hidráulica), Sub-Programa 3 (Apoyo para la Expansión de la Infraestructura para Agua y Saneamiento), Proyecto 36 (Construcción de Sistema Agua Potable – Concordia). El total eliminado: $4.713.360.000, imputado bajo la categoría de «Construcciones en bienes de dominio público».

Una historia de ocho años, parálisis y promesas incumplidas
La obra tiene origen en 2017, cuando se licitó en el marco del programa PAyS II del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con una inversión inicial que superó los $2.400 millones. La finalización estaba prevista para 2020, pero la crisis económica de ese período y la pandemia de COVID-19 dejaron los trabajos paralizados por varios años.
Con la llegada del gobierno de Milei en diciembre de 2023, las obras quedaron inicialmente suspendidas junto con la mayoría de la obra pública nacional. En junio de 2024, en el marco de un reordenamiento acordado entre el gobernador Rogelio Frigerio y el entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos, la Nación confirmó que volvería a financiar el proyecto (ID 121674), que permanecería bajo administración del Estado central. El 27 de mayo de 2024 se firmó el convenio específico que habilitó la reanudación de los trabajos.
En agosto de 2024, el intendente Francisco Azcué visitó el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) y regresó con una promesa: el organismo garantizaba la finalización. Los plazos indicados eran seis meses para la licitación de materiales y equipos faltantes, más cuatro meses de obra, con un horizonte de entrega para mediados de 2025.

Ese plazo no se cumplió. En septiembre de 2025, el gobernador Frigerio recorrió las instalaciones junto al intendente Azcué y confirmó un avance del 92 por ciento. En esa oportunidad, proyectó la finalización en un nuevo plazo de 12 meses, es decir, para septiembre de 2026. Por su parte, el intendente Azcué había señalado en distintas instancias su esperanza de inaugurar la obra durante 2026, para solucionar los problemas históricos de suministro que afectan especialmente a los barrios periféricos durante los meses de verano.
Qué es y para qué sirve la obra
El proyecto, denominado oficialmente Sistema de Producción, Transporte y Distribución de Agua Potable de Concordia, comprende la construcción de una nueva planta potabilizadora, cisternas, acueductos y estaciones de bombeo. Está diseñada para un horizonte de 20 años y beneficiaría a unos 204.000 habitantes. Incorpora, además, un sistema innovador de tratamiento de barros para evitar que los subproductos del proceso de potabilización regresen al río Uruguay, lo que la convierte en la única infraestructura de este tipo en la provincia de Entre Ríos.
La urgencia de la obra se entiende en contexto: las plantas potabilizadoras existentes en Concordia datan de 1917 y 1970. La ciudad registra históricamente cortes de agua, emergencias hídricas por olas de calor —como la declarada en enero de 2025— y deficiencias crónicas de servicio en barrios alejados del centro.

El rol del BID y el financiamiento externo
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tuvo una injerencia técnica y financiera determinante en el proyecto a través del programa PAyS II (Programa de Agua y Saneamiento), instrumento de crédito externo que financia infraestructura hídrica en Argentina. La planilla presupuestaria recortada identificaba los fondos eliminados precisamente bajo la fuente de financiamiento “Crédito Externo” (FF 22), lo que indica que el recorte afecta también al componente financiado por el organismo multilateral. Esta situación podría generar consecuencias adicionales en términos de los compromisos asumidos con el BID.
Un ajuste que no distingue necesidades básicas
El recorte a la planta potabilizadora no es un hecho aislado. La misma Decisión Administrativa 20/2026 elimina $63.021 millones en el área de Salud —incluyendo fondos para acceso a medicamentos, programas de cáncer, VIH y salud sexual— y $78.768 millones en Educación, con la eliminación del Fondo de Compensación Salarial Docente. También afecta al sistema científico: el CONICET pierde más de $3.280 millones y la CONAE, $4.409 millones.
Desde el Gobierno nacional, la medida se encuadra en el objetivo de equilibrio fiscal. Desde las provincias y municipios, la preocupación crece ante la eliminación de partidas que financiaban servicios básicos e infraestructura esencial. Para Concordia, cuya situación socioeconómica es una de las más críticas del país, el recorte tiene un impacto directo y concreto sobre un servicio que miles de vecinos esperan desde hace años.


