Riesgo pluvial y fluvial: Entre Ríos unifica protocolos locales ante el fenómeno de El Niño

Ante la consolidación de los pronósticos meteorológicos para la segunda mitad de 2026, el Gobierno provincial y los municipios hídricamente vulnerables avanzan en la unificación de esquemas de asistencia y prevención. El diseño del plan preventivo, que formaliza la alerta por El Niño en Entre Ríos, busca adelantarse a los efectos de lluvias intensas y crecidas fluviales mediante el monitoreo técnico de los ríos Paraná y Uruguay y obras locales de saneamiento urbano.
En un contexto de proyecciones climáticas que anticipan precipitaciones frecuentes y un incremento en el caudal de las cuencas del Litoral, la Dirección de Defensa Civil de Entre Ríos intensificó su agenda de trabajo territorial con los municipios que presentan mayor riesgo hídrico. Con suelos ya saturados por eventos climáticos previos y de cara a una primavera tradicionalmente lluviosa, las autoridades provinciales buscan consolidar un protocolo de respuesta rápida ante escenarios de inundaciones pluviales y fluviales.
El director de Defensa Civil provincial, Oscar Díaz Bertozzi, señaló recientemente que la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño se sitúa en un 99%. No obstante, el funcionario instó a evitar interpretaciones alarmistas o de “estado apocalíptico”, remarcando que se trata de un proceso natural que requiere preparación técnica y operativa antes que preocupación infundada.
El doble desafío: lluvia local y crecida de los ríos

Los especialistas del área distinguen dos focos de vulnerabilidad para el territorio entrerriano:
1. Riesgo pluvial: Provocado por lluvias copiosas locales en cortos períodos, que saturan la capacidad de escurrimiento de las ciudades.
2. Riesgo fluvial: Derivado de la crecida de los ríos Paraná y Uruguay por el aumento de caudal en las cuencas superiores de Brasil, donde se proyectan lluvias que podrían superar marcas históricas.
La costa del río Uruguay genera particular atención debido a su alta reactividad hídrica, lo que expone a localidades como Concordia, Colón, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú a crecidas repentinas y rápidas. En estas comunas, el trabajo se concentra en el monitoreo diario de la altura del río y la optimización de los sistemas de alerta temprana.
Estrategias diferenciadas por cuenca

En el delta y la región sur —que abarca Villa Paranacito, Ibicuy y Ceibas— las cuadrillas priorizan la logística para eventuales evacuaciones y coordinan con los productores ganaderos el traslado seguro de la hacienda hacia zonas altas, buscando resguardar el stock ganadero ante el anegamiento de campos. Asimismo, se evalúan planes para garantizar la transitabilidad sobre la Ruta Nacional 12.
Por otro lado, en localidades de la cuenca interna como Villaguay, Gualeguay y Rosario del Tala, el trabajo se orienta a mitigar el riesgo pluvial. En estas zonas se coordinan tareas civiles de saneamiento urbano, limpieza de desagües, mantenimiento de defensas y control de bocas de tormenta junto a la Agencia Federal de Emergencia (AFE).
Recomendaciones vecinales

Desde Defensa Civil se subraya que la efectividad de las medidas estatales depende, en parte, de la autoprotección ciudadana. Entre las pautas recomendadas se destacan:
* Limpieza periódica de canaletas y desagües domiciliarios.
* Evitar retirar residuos en días de tormenta para prevenir la obstrucción de sumideros.
* Agendar los números telefónicos de emergencia gratuitos: 103 para Defensa Civil y 100 para Bomberos.


