Concordia: luces y sombras de la extensión de la peatonal

La discusión sobre el ordenamiento urbano en el microcentro sumó hoy un nuevo capítulo. Mientras el municipio avanza con la extensión de la peatonal, surgen interrogantes sobre la representatividad de las consultas ciudadanas y la implementación de la normativa de fondo aprobada a finales del año pasado.
El proyecto, presentado en una reunión entre funcionarios locales y el Centro de Comercio, Industria y Servicios (CCISC), plantea una intervención de “urbanismo táctico” sobre la calle Entre Ríos, en el tramo que va desde la finalización actual de la peatonal hasta la calle 3 de Febrero. Según lo informado por Mateo Sastre, subsecretario de Obras Públicas, la medida consiste en una prueba piloto reversible: se instalarán módulos desmontables con bancos, cartelería y arbolado en macetas, transformando la arteria en peatonal exclusivamente durante los fines de semana.
Una encuesta bajo la lupa

Uno de los puntos que despierta el interés periodístico es la base estadística utilizada para legitimar la intervención. El relevamiento, realizado por el Instituto de Viviendas y Tierras Autárquico Municipal (INVyTAM) y Desarrollo Humano, arrojó un 77% de aprobación para la medida de fin de semana. Sin embargo, el informe detalla que el universo total de encuestados fue de apenas 77 personas.
Si bien el 69% de esa muestra considera que la ciudadanía se “apropiará” del espacio, resulta llamativo que una decisión de impacto estructural para el tránsito y el comercio de una ciudad como Concordia se fundamente, en esta etapa preliminar, en un sondeo que no alcanza la centena de opiniones, focalizadas mayormente en las calles transversales como Urdinarrain o Estrada.
El trasfondo legal: lo que dice el Boletín Oficial
Más allá de los maceteros y bancos móviles, el marco jurídico de esta iniciativa se remonta al Boletín Oficial Municipal N° 3660, publicado el 22 de diciembre de 2025. En dicha edición se oficializaron los elementos centrales de la ordenanza del “Centro Comercial a Cielo Abierto”.

El texto normativo es clave para entender lo que viene: no se trata solo de cortar calles, sino de una nueva gobernanza. La ordenanza estipula la creación de una Comisión Mixta que tendrá facultades sensibles: aprobar proyectos de inversión, controlar el uso de un fondo específico y publicar informes de gestión obligatorios. La prueba piloto actual, según el secretario de Gobierno Luciano Dell´Olio, es el paso previo a la constitución operativa de dicha Comisión.
Además, la normativa de diciembre establece regulaciones estrictas que el sector comercial deberá afrontar, como la estandarización de cartelería (tipo “pastilla” y frontal plana) y la prohibición de elementos salientes luminosos, con plazos de adecuación que, si bien son extensos (hasta 2027), implicarán costos para los frentistas.
La extensión de la peatonal se presenta así como un ensayo de convivencia urbana. Resta ver si la prueba piloto logra el consenso necesario para pasar de una intervención de fin de semana a una política de estado, o si la muestra de 77 vecinos resultará insuficiente ante la complejidad del tránsito concordiense.


