El “Cierre Norte”: un proyecto estratégico con zonas grises

alt="Tramos de las Rutas provinciales 1 y 2 de Entre Ríos, incluídos y no incluidos en la financiación del BID"
Las rutas provinciales 1 y 2 de Entre Ríos, que recibirán financiamiento del BID, concentran las expectativas —y las frustraciones— del norte entrerriano.
Compartilo con

Las rutas provinciales 1 y 2 de Entre Ríos tendrán financiamiento del BID por 280 millones de dólares, pero los tramos que conectan Chajarí, Villa del Rosario y Santa Ana quedaron fuera. El debate sobre quién decide y qué queda afuera.


El norte entrerriano celebró y se frustró en simultáneo. El 16 de marzo de 2026, en San José de Feliciano, la consulta pública sobre la rehabilitación de las rutas provinciales 1 y 2 —financiada con hasta 280 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo— confirmó lo que muchos temían: los tramos que conectan Chajarí, Villa del Rosario y Santa Ana quedaron fuera del proyecto. El debate que se abrió esa tarde va más allá de los kilómetros de asfalto: es una discusión sobre cómo se priorizan las obras, quién decide qué entra en un crédito internacional y qué pasa con los que quedan afuera.

El proyecto de rehabilitación de las rutas provinciales 1 y 2 de Entre Ríos, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el marco del Programa de Gestión Estratégica de la Red Vial provincial (GERVIAL-ER, AR-L1436), representa una de las inversiones más importantes en infraestructura vial que haya recibido la provincia en décadas. Con hasta 280 millones de dólares en juego, el anuncio generó expectativas en toda la región norte. Sin embargo, la consulta pública realizada el lunes 16 de marzo en San José de Feliciano dejó en evidencia que el llamado “cierre norte” tiene zonas grises: los tramos que vinculan Chajarí, Villa del Rosario y Santa Ana con el corredor principal quedaron fuera del financiamiento internacional. Lo que siguió fue una tarde de malestar, reproches y promesas que todavía deben materializarse.


Un programa de gran escala con obras priorizadas por la provincia

El Programa GERVIAL-ER, cuyo contrato de préstamo con el BID data de fines de 2025, contempla un financiamiento de hasta US$ 280 millones mediante Capital Ordinario del organismo, bajo la modalidad de Obras Múltiples (GOM). El plazo estimado de ejecución es de cinco años desde la entrada en vigor del contrato. Según los documentos técnicos de la operación —el Marco de Gestión Ambiental y Social (MGAS) y la Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS/PGAS), ambos elaborados por encargo del propio BID— el programa se estructura en dos componentes principales: el primero, de US$ 270 millones, financia obras de mejoramiento y repavimentación de rutas provinciales, circunvalaciones de tránsito pesado, rehabilitación de puentes y obras hidráulicas; el segundo, de US$ 5 millones, se destina al fortalecimiento institucional. Otros US$ 5 millones cubren auditoría y administración del programa. No se prevé contrapartida local.

Un dato central —y frecuentemente pasado por alto en el debate público— está consignado con claridad en la EIAS/PGAS del proyecto: “El Programa financiará una serie de obras que han sido priorizadas por la provincia.” La muestra representativa, que comprende un total de 188 kilómetros y representa el 50% del monto del programa, incluye cuatro intervenciones: la rehabilitación y reconstrucción del corredor de las Rutas Provinciales N° 1 y N° 2 con el desvío de tránsito pesado en San José de Feliciano; la construcción de la circunvalación de tránsito pesado en Nogoyá; la readecuación del Canal de Mihura en Gualeguay; y la reconstrucción del puente sobre el Arroyo del Sauce en Nogoyá.

Esto significa que la decisión sobre qué obras integran el programa fue, ante todo, una decisión provincial. El BID financia lo que la provincia le presenta como prioritario, pero también aplica sus propios criterios técnicos de elegibilidad para determinar qué entra y qué no en el financiamiento internacional.


Los detalles del anteproyecto para las rutas 1 y 2

La intervención prevista sobre las rutas provinciales 1 y 2 abarca tres tramos específicos, tal como lo detalló la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) en la consulta pública del lunes 16 de marzo, realizada en la Casa de la Cultura y del Bicentenario de San José de Feliciano:

  • Ruta Provincial N° 1, tramo Ruta Nacional N° 12 – San José de Feliciano (87,5 kilómetros).
  • Desvío de tránsito pesado en San José de Feliciano, tramo Ruta Provincial N° 1 – Ruta Provincial N° 2 (5,262 kilómetros).
  • Ruta Provincial N° 2, tramo San José de Feliciano – Ruta Nacional N° 14 (83,5 kilómetros).
alt="Intendentes de la región reclaman por rutas provinciales 1 y 2 Entre Ríos BID en consulta pública.
Los intendentes de Villa del Rosario, Santa Ana y Chajarí expresaron su malestar al conocer que sus tramos quedaron fuera del proyecto de rutas provinciales 1 y 2 con financiamiento del BID. (Foto: Gentileza Chajarí al día).

En total, se intervendrán aproximadamente 176 kilómetros de calzada. El objetivo, según los documentos técnicos, es mejorar las condiciones de seguridad y confort para los usuarios y prolongar la vida útil del camino mediante la preservación de la estructura existente. El titular de la DPV, Exequiel Donda, enfatizó que estas obras son muy esperadas por los departamentos La Paz, Feliciano, Federación y Federal.

La consulta pública contó con la participación de autoridades locales y legislativas, vecinos, productores y representantes de distintas instituciones de los departamentos involucrados. Según Donda, estas instancias participativas son esenciales para que la ciudadanía se interiorice de cada proyecto y pueda formular consultas.


El nudo del problema: Chajarí-Santa Ana y la ruta 3 Hermanas

Lo que la consulta también confirmó es que el tramo Chajarí-Santa Ana —aproximadamente 22 kilómetros que conectan ambas localidades pasando por Villa del Rosario— y el Camino 3 Hermanas (ex ruta provincial N° 2, de unos 6,89 kilómetros) no están incluidos en el financiamiento del BID.

“Intentamos ponerlo en el proyecto del BID, hasta ahora no lo logramos. Hasta ahora no entraría en el financiamiento del BID”, reconoció Donda ante los medios presentes. El funcionario explicó que el organismo internacional consideró que el “cierre norte” se completa con la unión entre las rutas nacionales 12 y 14, y que el tramo Chajarí-Santa Ana “no necesita intervención” según la valoración técnica del BID. También invocó un argumento técnico-jurisdiccional: “no es una ruta provincial, pasa dentro del ejido”, dijo respecto del segmento en cuestión. Y añadió: “No financia a tientas, valora las situaciones y hace estudios necesarios para ver si entra o no.”


¿El BID descartó esos tramos o simplemente no estaban en el proyecto?

Aquí es donde la narrativa pública requiere una precisión importante. Circularon afirmaciones en las que se presentó al BID como el organismo que “descartó” o “excluyó” los tramos de Chajarí-Santa Ana y 3 Hermanas. Sin embargo, los documentos técnicos de la operación son claros: el Programa GERVIAL-ER financia obras priorizadas por la provincia. El proyecto específico sometido al financiamiento del BID —tal como lo describe la EIAS/PGAS contratada por el propio organismo— tenía como objeto la rehabilitación del corredor de las Rutas Provinciales N° 1 y N° 2 entre las rutas nacionales 12 y 14, con el desvío de tránsito pesado en San José de Feliciano.

Los tramos Chajarí-Santa Ana y 3 Hermanas nunca fueron el objeto principal del proyecto financiado, sino que formaban parte de un plan de bacheo provincial más amplio (el Grupo IV del Plan de Recuperación y Mantenimiento Vial), que incluía cinco tramos. La provincia intentó incorporarlos al financiamiento internacional, pero no lo logró, ya sea porque no cumplían los criterios técnicos del BID (como señaló Donda) o porque el propio diseño del proyecto ya los excluía desde el inicio.

En ese sentido, es más preciso decir que esos tramos no calificaron para ser incluidos en el financiamiento BID —según los criterios técnicos del organismo y el diseño del proyecto presentado por la provincia—, antes que afirmar que “el BID los descartó” como si hubieran sido activamente rechazados tras haber sido propuestos con igual peso que los demás tramos.


La voz de los intendentes: “Hoy sentimos decepción”

La noticia no fue bien recibida por los intendentes de las localidades directamente afectadas. Rogelio Zanandrea (Santa Ana), Marcelo Borghesan (Chajarí) y Vanina Perini (Villa del Rosario) hicieron uso de la palabra durante la consulta pública y no ocultaron su malestar.

alt="Firma de convenio para rutas provinciales 1 y 2 Entre Ríos en San José de Feliciano, 2025"
En marzo de 2025, el gobierno provincial y 15 localidades firmaron un convenio para avanzar en la reparación de las rutas provinciales 1 y 2, hoy en el centro del debate por el financiamiento del BID. (Foto: Gobierno de Entre Ríos).

“Con sorpresa vemos que no está nuestro tramo”, dijo Borghesan, quien de inmediato solicitó explicaciones. Zanandrea fue más duro: “Hablan del cierre norte entrerriano y este no termina en la ruta 14, en Chajarí, Villa del Rosario y Santa Ana somos entrerrianos también. Esto nos pasa con todo, con el gas, con la energía y con la ruta. Si creen que la ruta está en buenas condiciones es porque no fueron a ver.” El intendente recordó además que “la ruta 3 Hermanas está destruida, el acceso a Villa del Rosario tiene enormes dificultades, con muchos accidentes”. Y evocó un antecedente que pesa en la memoria local: “en mayo del 2023 abrieron los sobres para la repavimentación de la ruta 1 y 2 (…) Después firmamos el acta acuerdo para que Vialidad actúe en nuestro ejido y hoy nuevamente vinimos a llevarnos decepción.”

Perini, por su parte, señaló que la comunidad “está cansada de que no le demos una respuesta” y advirtió sobre las condiciones del tránsito en ese corredor: “Desde Los Conquistadores hasta Santa Ana el tránsito es increíble y las condiciones son pésimas.” “Esperemos que no se dilate más”, cerró.

También se sumó Walter Martin, intendente de La Paz, quien se enteró durante la consulta de que el tramo de acceso a su ciudad —por donde circulan unos 100 camiones por día hacia los puertos locales— tampoco está contemplado en el financiamiento. “El pedido está hecho al gobernador y a Vialidad, vamos a seguir peleando para que nos incluyan”, afirmó tras el encuentro.


La respuesta de Frigerio: “Nunca se puso en duda la obra”

Tras la consulta pública, el gobernador Rogelio Frigerio salió a descomprimir la situación en diálogo con Radio Chajarí. Sus palabras dejaron en claro que la obra sobre el tramo Chajarí-Santa Ana-Villa del Rosario no está en discusión, aunque también dejaron traslucir cierto fastidio por la forma en que se difundió el episodio.

“Eso siempre estuvo incluido. Las obras y los accesos a la ruta que va a Santa Ana y Villa del Rosario siempre fue un compromiso de nuestra parte. Acá lo que estaba discutiéndose fue de dónde salía la plata. Nunca se puso en duda la obra”, afirmó. Frigerio reconoció que el BID puso objeciones para algunos tramos —”no sólo en el norte de la provincia”— y anticipó que la obra se realizará “con recursos presupuestarios o con alguna concesión”.

El gobernador también se mostró visiblemente molesto por la reacción pública de los intendentes durante la audiencia, que según él debió resolverse por otra vía: “Si algo tengo abierto, es mi teléfono. Para la próxima, antes de enojarse, hay que levantar el teléfono y hablar. El gobernador siempre va a atender.” Al mismo tiempo, quitó dramatismo al episodio: “Eso es anecdótico. Lo importante es que la obra se va a hacer. Los vecinos de Chajarí, Villa del Rosario y Santa Ana van a ver cómo se hacen esas obras.”

Sobre los mecanismos concretos para financiar los tramos excluidos del BID, Frigerio precisó que el gobierno está “reconfigurando el grupo 3 de obras viales, porque hay varias obras de ese grupo que ahora se harán con organismos multilaterales, para incluir todo el resto de las obras que no se financian con el BID u otros organismos”. Esto se alinea con lo anunciado por el senador Dal Molín días antes, aunque con una aclaración relevante: el gobernador habló de “recursos presupuestarios o alguna concesión” como alternativas, lo que sugiere que el esquema de financiamiento alternativo todavía no está definitivamente cerrado.

Respecto al tramo de acceso a La Paz reclamado por el intendente Walter Martin, Frigerio trazó una distinción entre responsabilidades jurisdiccionales: la provincia tiene “responsabilidad primaria en todo lo que son rutas provinciales, caminos de la producción”, pero los accesos que no son rutas provinciales son responsabilidad municipal. “Una vez que cumplamos nuestra responsabilidad, si podemos, por supuesto vamos a asistir a los municipios. Claramente sería irresponsable si avanzo en obras municipales sin tener saneadas las obras provinciales”, planteó.

alt="Mapa de rutas provinciales 1 y 2 de Entre Ríos con tramos incluidos y excluidos del financiamiento"
El mapa del proyecto de rutas provinciales 1 y 2 con financiamiento del BID muestra el “cierre norte” entre las rutas nacionales 12 y 14, pero deja fuera el tramo Chajarí-Santa Ana. (Foto: Gobierno de Entre Ríos).

El mandatario también respondió a quienes señalaron la acumulación histórica de promesas incumplidas sobre las rutas del norte: “No estuvieron 24 meses como yo, estuvieron 20, 30, 40 años. Nosotros en dos años estamos haciendo cosas que no se hicieron en décadas, y sin recursos.” Y amplió el contexto fiscal: “En este momento, los municipios tienen más plata que la provincia. Me dejaron una provincia con el 95 por ciento del presupuesto destinado a salarios y jubilaciones.”


Las declaraciones de Dal Molín: fondos provinciales como alternativa

Por su parte, al día siguiente de la consulta, el senador provincial por el departamento Federación, Rubén Dal Molín (Juntos por Entre Ríos), difundió un comunicado en el que anunció que el tramo Chajarí-Santa Ana será ejecutado con fondos propios de la provincia, según lo resuelto en la reunión de gabinete del martes 17 de marzo.

“El tramo de la Ruta 2 que no fue incluido en el financiamiento del BID se realizará con recursos provinciales. Esto implicó incluso modificar el programa de inversión que Vialidad Provincial tenía previsto para la red vial entrerriana, con el objetivo de avanzar con el llamado a licitación durante el corriente año”, explicó Dal Molín. El legislador precisó que la obra sería incorporada al tramo 3 del plan de intervención de rutas, que sería rediseñado para incluir este sector.

El senador también salió al cruce de las lecturas políticas sobre la exclusión: “¿Alguien puede creer que un gobernador puede excluir 15 kilómetros de una ruta por decisión propia, teniendo la posibilidad de incorporarlos en un crédito de esta magnitud? Es evidente que no se trata de una decisión política, sino de limitaciones técnicas del financiamiento”, sostuvo.

Dal Molín planteó además el dilema de fondo: “La discusión es si rechazamos todo el proyecto —una de las posibilidades que se plantearon por la no inclusión de este tramo— y perdemos la oportunidad de concretar más de 180 kilómetros de rutas largamente postergadas, o si avanzamos con el financiamiento y buscamos alternativas para ejecutar los tramos que quedaron afuera.”

Finalmente, el senador atribuyó la posibilidad misma de acceder al crédito internacional al ordenamiento fiscal del gobierno provincial: “Nuestra provincia, después del default de 2021 y con un fuerte déficit en la Caja de Jubilaciones, durante mucho tiempo no calificaba para este tipo de créditos. Hoy, con un margen acotado, pero real, puede hacerlo.”


Los antecedentes: el convenio de 2025 y el Plan de Recuperación Vial

La historia de las rutas del norte entrerriano tiene múltiples capas. El 6 de marzo de 2025, el gobernador Rogelio Frigerio y representantes de 15 municipios y comunas de los departamentos La Paz, Feliciano y Federación firmaron un convenio en la Municipalidad de San José de Feliciano para avanzar con la licitación del Plan de Bacheo y Demarcación de las rutas 1 y 2. Las obras, incluidas en el Grupo IV del Plan de Recuperación y Mantenimiento Vial, tenían un presupuesto estimado de entre 74.577 y 81.633 millones de pesos (según distintas fuentes del gobierno provincial) para intervenir 203 kilómetros de rutas en un plazo de 36 meses.

Ese plan provincial de bacheo incluía cinco tramos:

TramoDescripciónExtensión
IRP N° 1: RN N° 12 – San José de Feliciano87,5 km
IIRP N° 2: San José de Feliciano – RN N° 1483,5 km
IIIRP s/n Chajarí – Santa Ana22,19 km
IVCamino 3 Hermanas (ex RP N° 2)6,89 km
VDesvío tránsito pesado San José de Feliciano5,262 km

En aquel momento, Frigerio expresó: “Esperamos este año estar interviniendo el cien por ciento de las rutas a cargo de la provincia.” Lo que no quedó claro entonces —y es el núcleo del debate actual— es si los cinco tramos serían ejecutados en forma simultánea o escalonada, y bajo qué esquema de financiamiento. A marzo de 2026, no hay información pública disponible sobre si se ha iniciado formalmente la ejecución de alguno de los tramos de ese convenio, más allá de las instancias de consulta para el financiamiento BID.

El Plan de Recuperación y Mantenimiento Vial provincial, por su parte, comenzó su ejecución formal en diciembre de 2024, cuando el gobernador firmó el acta de inicio del Grupo 1 (469 kilómetros en el sur y centro de la provincia) en la ruta provincial 20, en Gualeguaychú. El Grupo IV —que incluye las rutas 1 y 2 del norte— forma parte de ese plan general que, según lo anunció Frigerio, busca intervenir el 100% de las rutas provinciales.


Las zonas grises del “cierre norte”

El proyecto de rehabilitación de las rutas 1 y 2 es, sin dudas, una obra de largo aliento y alto impacto para los departamentos La Paz, Feliciano y Federación. Los más de 170 kilómetros de calzada a rehabilitar, con financiamiento a cinco años y sin contrapartida local, representan una oportunidad concreta para una región que depende del transporte por camión para mover su producción agropecuaria, avícola y arrocera.

Pero el debate instalado en San José de Feliciano el lunes 16 de marzo expone tensiones que van más allá de los kilómetros: la brecha entre el discurso oficial del “cierre norte completo” y la realidad de localidades que vuelven a casa con la sensación de no estar incluidas en el mapa de las prioridades. Los compromisos firmados, los acuerdos previos y las promesas de los convocatorias licitatorias anteriores —como la apertura de sobres de mayo de 2023 que mencionó Zanandrea— forman parte de una historia de expectativas reiteradas y, en algunos casos, postergadas.

Que el tramo Chajarí-Santa Ana sea finalmente ejecutado con fondos provinciales —como confirmaron tanto Dal Molín como el propio Frigerio— es una salida posible, aunque el esquema exacto todavía no está cerrado: el gobernador habló de “recursos presupuestarios o alguna concesión” sin precisar cuál de las dos vías prevalecerá. La pregunta que queda flotando en el norte entrerriano es cuándo, con qué presupuesto actualizado y bajo qué orden de prioridades. Como le dijo Frigerio a Radio Chajarí: “Lo importante es que la obra se va a hacer.” El tiempo, una vez más, dirá si esa certeza se traduce en asfalto.

También puede gustarle...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *