Concordia reconoció en el Concejo Deliberante a las Mujeres Destacadas 2026

En el marco de la Ordenanza N.º 38.561, el cuerpo legislativo de Concordia realizó un cuarto intermedio en su sesión ordinaria del jueves para distinguir a nueve ciudadanas. La ceremonia, que combinó el protocolo institucional con el reconocimiento a trayectorias en salud, seguridad y acción comunitaria, buscó visibilizar roles que impactan directamente en el tejido social local.
El recinto del Concejo Deliberante de Concordia fue escenario de la entrega de distinciones a las Mujeres Destacadas 2026. El evento, lejos de ser un mero trámite administrativo, se presentó como un análisis del compromiso civil en áreas donde el Estado y la sociedad civil suelen entrelazarse: desde la seguridad pública hasta la protección animal y la educación no formal.

La nómina de este año refleja una diversidad de perfiles que atraviesan la realidad concordiense. Entre las homenajeadas se encuentra la Subjefa de Policía Departamental, Liliana Miño, cuya trayectoria de 28 años en la fuerza marca un precedente en el liderazgo femenino dentro de la seguridad provincial. Asimismo, el sector educativo y social estuvo representado por figuras como Mónica María Mainez (ONG Por el Silencio) y Florencia Martínez (Volando Alto), quienes gestionan espacios de contención en contextos de vulnerabilidad económica.



El acto fue presidido por la concejal Eliana Lagraña y contó con la participación de autoridades municipales como el Secretario de Salud, Diego Sauré. Durante la jornada, se destacó que la distinción no solo premia el pasado de estas mujeres, sino que pone en debate la necesidad de sostener políticas públicas que acompañen las iniciativas privadas y comunitarias que ellas lideran.



En el ámbito de la salud y la inclusión, se reconoció a María Laura Arrizabalaga por su labor en equinoterapia, mientras que la defensa de los derechos de los animales tuvo su lugar con Mirta Teresa Garay y Elisa Zacarías. Por su parte, la comunicación y la historia fueron representadas por Marianela Cardozo y Graciela Guerrero, respectivamente, junto a la labor barrial de Siomara Cristina Casañas en el barrio Nebel.


Este tipo de reconocimientos anuales permite observar el termómetro social de la ciudad a través de las historias de sus protagonistas, en un equilibrio entre la vocación personal y la responsabilidad institucional.


