Citricultura argentina en 2025: exportaciones récord y una crisis que golpea a Entre Ríos

La citricultura argentina en 2025 volvió a mostrar números robustos en el comercio exterior, con exportaciones del complejo citrícola por US$ 713 millones, según el informe “La actividad citrícola” que la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus) presentó en su edición de agosto de 2026. Sin embargo, detrás de esa cifra conviven una fuerte concentración en el limón, un liderazgo del NOA en volumen y una crisis estructural que en Entre Ríos ya derivó en un proyecto legislativo de emergencia para sostener a los productores.
Exportaciones por US$ 713 millones, con el limón como motor
Según los datos de INDEC citados por Federcitrus, la citricultura argentina en 2025 exportó un total de US$ 713 millones entre fruta fresca y derivados industriales, divididos en US$ 511 millones correspondientes al limón y US$ 202 millones a cítricos dulces y otros productos que incluyen limón procesado. El limón continuó siendo el eje del complejo, al representar el 80% del valor total exportado por el sector durante el año.
Más allá del comercio exterior, los cítricos representaron el 68% de toda la producción nacional de frutas frescas en 2025, y los complejos exportadores citrícolas aportaron la mitad —el 50%— de los ingresos totales por exportaciones de frutas y derivados de todo el país, un peso que confirma al sector como uno de los pilares de la fruticultura argentina.
Argentina, noveno productor mundial en un podio dominado por Asia
En el ranking mundial de producción de frutas cítricas frescas para 2025, elaborado con datos de la USDA y la WCO, China lideró ampliamente con 40,13 millones de toneladas, más del doble que Brasil, segundo con 16,72 millones. Completaron el podio y los primeros puestos México, España, Egipto, Estados Unidos, Turquía y Sudáfrica. Argentina se ubicó en el noveno lugar, con alrededor de 3,76 millones de toneladas de producción bruta, por delante de Italia, Marruecos, Vietnam, Grecia, Perú, Australia, Japón, Chile, Corea del Sur, Israel, Portugal, Túnez, Uruguay y Costa Rica. A nivel de especies, la naranja concentra el 49% de la producción cítrica mundial (80 millones de toneladas según la FAO), seguida por la mandarina (30%, 50 millones), el limón (15%, 24 millones) y el pomelo (6%, 10 millones).
Un peso desigual en la producción y el comercio mundial
Del total de 101,38 millones de toneladas de cítricos producidos en el mundo en 2025, Argentina aportó apenas el 3,71% —unos 3,76 millones de toneladas—, pero con una asimetría marcada según la especie: el país concentra el 22% de la producción mundial de limón (2,213 millones de las 10,057 millones de toneladas globales), frente a una participación mucho más marginal en naranja (2,18%), pomelo (1,86%) y mandarina (1,07%).(El propio informe de Federcitrus consigna esta cifra con una leve variación entre sus tablas —3.756 y 3.757 miles de toneladas, según la página—, una diferencia de redondeo entre el dato consolidado y la suma de los valores por especie que no resulta significativa.). En exportaciones, la Argentina representó el 2,51% de las 12,79 millones de toneladas de cítricos comercializadas globalmente, otra vez traccionado por el limón: 8,96% de las exportaciones mundiales de esa fruta, contra 1,62% en naranja, 0,49% en mandarina y apenas 0,10% en pomelo.

El limón, la base de la industrialización argentina
En materia de industrialización, la Argentina concentra el 45% del limón procesado a nivel mundial y el 66% en el Hemisferio Sur, muy por delante de Brasil (17%), Sudáfrica (10%) y el resto de los países productores (7% combinado), de acuerdo con estimaciones de INTA, USDA y WCO.
Comparada con el resto del Hemisferio Sur en el conjunto de los cítricos, la participación argentina también aparece casi enteramente explicada por el limón: 8,20% de la producción regional y 22,99% de las exportaciones regionales de esa fruta, frente a porcentajes marginales en naranja (0,48% y 4,61%), mandarina (1,50% y 1,61%) y pomelo (0,21% y 0,44%).
Cítricos, más de dos tercios de la fruta fresca producida en el país
Dentro de la canasta frutícola argentina, los cítricos (naranja, mandarina, pomelo y limón) sumaron una producción estimada de 3.756.721 toneladas en 2025, muy por encima de las frutas de pepita —manzanas y peras, con 1.230.000 toneladas—, los carozos —duraznos, ciruelas, pelones y cerezas, con 298.000 toneladas—, los berries (65.000 toneladas), la uva de mesa (40.000 toneladas) y las frutas tropicales —palta, banana y kiwi, con 159.000 toneladas—, según datos de Top Info y Federcitrus. Dentro del propio grupo citrícola, el limón (2.214.000 toneladas) superó ampliamente a la naranja (1.003.000 toneladas), la mandarina (unas 410.000 toneladas) y el pomelo (alrededor de 130.000 toneladas).
Entre Ríos, segunda provincia en superficie citrícola y líder en cítricos dulces
La superficie citrícola implantada en la Argentina fue estimada en 137.345 hectáreas para 2025, según INTA y la EEAOC: 57.434 hectáreas de limón (42% del total), 47.213 de naranja (34%), 28.595 de mandarina (21%) y 4.103 de pomelo (3%). La región del NOA —Tucumán, Salta, Jujuy y Catamarca— concentra el 45% de esa superficie, casi enteramente limonera (88% del área nacional de limón), mientras que el NEA —Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Buenos Aires y Formosa— reúne el 55% restante, con predominio de naranja (83%) y mandarina (95%).

Entre Ríos es la segunda provincia del país en superficie citrícola total, con 36.625 hectáreas, detrás de Tucumán (42.532) y por delante de Corrientes (32.155). La provincia lidera, además, la superficie nacional de cítricos dulces: tiene la mayor área de naranja (19.650 hectáreas, contra 17.350 de Corrientes) y la mayor de mandarina (15.343 hectáreas, contra 9.650 de Corrientes). Su superficie de limón, en cambio, es marginal —1.432 hectáreas frente a las 40.900 de Tucumán—, lo que confirma la división productiva entre el cinturón limonero del NOA y el cinturón de cítricos dulces del NEA, donde Entre Ríos ocupa un lugar central.
Una producción nacional que crece en el margen desde 2015
La producción nacional de frutas cítricas frescas pasó de 3.184.681 toneladas en la campaña 2015 a 3.756.721 toneladas en 2025, un incremento acumulado cercano al 18% en la década, aunque con un recorrido lejos de ser lineal: la serie de INTA, la EEAOC, ACNOA y Federcitrus muestra un pico de 3.880.378 toneladas en 2023, una caída a 3.447.700 en 2024 y una recuperación parcial en 2025. El limón explicó la mayor parte del crecimiento —de 1,56 a 2,21 millones de toneladas entre puntas—, mientras que los volúmenes de mandarina y pomelo se mantuvieron estancados o retrocedieron levemente en el mismo período.
Tucumán y Corrientes concentran el volumen, Entre Ríos es la tercera provincia productora
En toneladas, Tucumán produjo por sí sola 1.778.306 toneladas de cítricos en 2025 —el 47% del total nacional—, seguida por Corrientes con 650.000 toneladas y Entre Ríos con 466.997 toneladas, lo que la ubica como la tercera provincia citrícola del país, según datos de INTA y ACNOA. A nivel regional, el NOA concentra el 66% del volumen nacional y el NEA el 34% restante.
Casi la mitad de la fruta cítrica argentina se destina a la industria
Del total bruto de producción citrícola 2025, el 56,67% tuvo como destino la industrialización, el 33,31% el consumo interno en fresco y sólo el 10,02% la exportación en fresco, de acuerdo con estimaciones de Federcitrus basadas en datos de movimiento de SENASA. Esa distribución está fuertemente influida por el limón, cuyo grueso se industrializa en jugo, aceite esencial y cáscara deshidratada, mientras que los cítricos dulces —naranja, mandarina y pomelo— se orientan mayoritariamente al consumo fresco y a la exportación.

Más de 90.000 empleos directos en la cadena citrícola
Federcitrus estima que el sector emplea de forma directa a 90.100 personas, distribuidas entre 5.300 productores de citrus, 330 empaques de fruta cítrica — con 80 habilitados para exportación— y 26 plantas industriales. La mayor parte de ese empleo es estacional: 57.400 puestos transitorios en producción primaria —entre poda, desmalezado, cosecha y otras tareas de precosecha— frente a apenas 6.000 empleos permanentes en esa etapa, a los que se suman 22.100 empleos permanentes de empaque y 4.600 de industria.
El consumo interno de cítricos, estancado desde 2016
El consumo aparente de frutas cítricas frescas por habitante se ubicó en 23,29 kilogramos en 2025, prácticamente igual al de 2024 y apenas por encima de los 20,43 kilogramos registrados en 2016, pese a haber tocado un máximo de 26,67 kilogramos en 2023, según series de INTA, Top Info Marketing y Federcitrus. La naranja sigue siendo la fruta cítrica más consumida (11 kilogramos por persona, 47% de la mezcla), seguida por el limón (6,17 kilogramos, 26%), la mandarina (5,03 kilogramos, 22%) y el pomelo (1,10 kilogramos, 5%).
Las exportaciones frescas crecieron 17,6% en 2025, con el limón a la cabeza
Las exportaciones argentinas de cítricos frescos pasaron de 272.991 toneladas en 2024 a 321.046 toneladas en 2025, un salto cercano al 18% impulsado sobre todo por el limón —que creció 27%, de 171.457 a 216.919 toneladas— y la naranja —21% más, hasta 80.196 toneladas—, mientras que la mandarina cayó 32%, a 23.273 toneladas, según datos de INDEC y SENASA. Como resultado, la participación de los cítricos dentro del total de exportaciones argentinas de fruta fresca trepó del 37,51% al 41,43% entre 2024 y 2025. Mirando la serie completa 2015-2025, el volumen exportado osciló entre un piso de 272.991 toneladas en 2024 y un techo de 406.677 toneladas en 2021, de modo que las 321.046 toneladas de 2025 todavía se ubican por debajo del máximo de la década.
Mayo a agosto concentra casi el 80% de los envíos, en plena cosecha de limón
La distribución mensual de las exportaciones citrícolas de 2025 muestra una fuerte estacionalidad: mayo, junio, julio y agosto explicaron en conjunto cerca del 80% del volumen exportado en el año —19%, 22%, 24% y 15% respectivamente—, coincidiendo con el pico de cosecha del limón en el Hemisferio Sur, mientras que el resto de los meses aportó, cada uno, apenas unos pocos puntos porcentuales del total anual, según SENASA.

Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea, los principales destinos
Rusia fue en 2025 el principal destino individual de los cítricos argentinos, con 55.718 toneladas (17,36% del total), por delante de Estados Unidos (49.242 toneladas, 15,34%), Paraguay (39.505 toneladas, 12,31%), Países Bajos (31.296 toneladas, 9,75%) y España (25.571 toneladas, 7,96%). Por bloque económico, la Unión Europea fue el comprador más importante con el 33% del volumen, seguida por América del Norte (19%), la Unión Euroasiática (18%, explicada en gran medida por Rusia) y el Mercosur (17%), de acuerdo con datos de SENASA.
Argentina, tercer procesador mundial de cítricos
En volumen de industrialización, la Argentina se ubicó en 2025 en el tercer lugar entre los países que procesan frutas cítricas, con unas 1.777.000 toneladas estimadas, detrás de Brasil (10.955.000 toneladas) y México (2.320.000 toneladas), y por delante de Estados Unidos (1.603.000 toneladas), la Unión Europea (1.293.000 toneladas), China (1.145.000 toneladas), Egipto (900.000 toneladas) y Sudáfrica (749.000 toneladas), según cifras de USDA y WCO.
Jugos, aceites esenciales y cáscara: la otra cara de la producción
La producción de jugos cítricos concentrados y congelados alcanzó 94.072 toneladas en 2025, un nivel similar al de 2024 (94.906 toneladas) pero todavía por debajo del pico de la serie, las 105.233 toneladas de 2018, con el limón explicando la amplia mayoría del volumen en todos los años relevados por ACNOA y Federcitrus. La producción de aceite esencial de limón fue de 4.272 toneladas en 2025, por debajo de las 6.571 toneladas de 2020, mientras que la pulpa congelada de limón se derrumbó de 907 (2016) a apenas 135 toneladas (2025). La cáscara deshidratada de limón, en cambio, mostró una tendencia creciente, de 84.911 toneladas en 2016 a cerca de 108.900 toneladas en el último año relevado, aunque sigue estando por debajo del pico de 119.329 toneladas de 2021, según datos de INDEC.
El sector citrícola movería unos US$1.471 millones en 2025
Federcitrus estima el valor total de la producción citrícola argentina de 2025 —sumando mercado interno y exportación de fruta fresca, jugos concentrados, aceites esenciales y cáscara— en unos US$1.471 millones, de los cuales US$758 millones corresponden al mercado interno (casi en su totalidad fruta fresca) y US$713 millones a exportaciones. Dentro de ese último número, el complejo limón registró ventas por US$510 millones —15,8% más que el año anterior, según INDEC—, lideradas por aceites esenciales (42,3% de los despachos), jugos (29,9%) y limones y limas en fresco (27,8%), mientras que el resto del complejo cítricos, excluido el limón, sumó US$139 millones, con un incremento interanual del 20,4%. Cabe aclarar que el propio informe combina series de distintos organismos —INDEC, SENASA y estimaciones propias de Federcitrus— para calcular el valor exportado, lo que explica pequeñas diferencias entre las cifras agregadas de US$713 millones y la suma de los complejos limón y cítricos dulces (US$649 millones), una particularidad habitual en los reportes sectoriales que cruzan fuentes distintas.
Entre Ríos y la crisis que las cifras nacionales no muestran
Más allá de los volúmenes récord de exportación y del liderazgo argentino en el mercado mundial de limón, el panorama es mucho más desparejo a nivel provincial. Entre Ríos, primera productora nacional de cítricos dulces y tercera provincia citrícola del país en toneladas, viene atravesando una crisis estructural documentada en los últimos meses: caída de la rentabilidad, dificultades de financiamiento, retracción del consumo interno y descapitalización de los productores llevaron al diputado provincial Enrique Tomás Cresto a presentar un proyecto de ley —Expediente N.º 29.489— que crea el Programa Provincial de Recuperación, Sostenimiento y Desarrollo de la Citricultura Entrerriana y un fondo específico, el FODECIT. La iniciativa, coautoría también de Juan José Bahillo y otros legisladores, es una señal de que, detrás de las cifras agregadas del informe nacional, la realidad productiva de la citricultura entrerriana sigue requiriendo políticas públicas específicas.


