Crisis avícola entrerriana por importaciones: impacto profundo en el corazón productivo

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La crisis avícola entrerriana por importaciones se ha convertido en una preocupación central para la economía y el empleo en la provincia, reflejando un panorama complejo para uno de sus pilares productivos más importantes. El ingreso masivo de productos avícolas desde Brasil, sumado a un contexto económico desafiante, está generando una tormenta perfecta para las empresas locales y sus miles de trabajadores.

El aluvión brasileño: un récord inquietante

Las cifras no dejan lugar a dudas: en los primeros siete meses de 2025, las importaciones de carne de ave desde Brasil alcanzaron niveles históricos. Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se importaron cerca de 12.951 toneladas de carne aviar, lo que representa un impactante incremento del 295% respecto al mismo período de 2024. Este volumen supera incluso el máximo registrado en todo el año 2022 y es el más alto en lo que va del milenio.

Cuadro 1: Importación Mensual de Productos Avícolas Comestibles (Argentina, 2024-2025)
Mes2024 tn2024 miles U$S CIF2025 tn2025 miles U$S CIFVar. Tn % (2025/2024)Var. U$S CIF % (2025/2024)
Enero5306491.5543.202193,4393,7
Febrero2995071.7374.469481,3780,9
Marzo1471591.7904.3321.1152.622
Abril4097022.7176.927564886
Mayo6008742.1305.834255567
Junio6941.0865741.695-1756
Julio6031.0192.4496.445306533
Total Ene-Jul3.2824.99612.95132.905294,6558,6
Agosto296682    
Septiembre5721.400    
Octubre5121.064    
Noviembre1.2472.477    
Diciembre1.4683.302    
Total Anual7.37713.921    
Fuente: Elaborado por Área Avícola, Dir. de Porcinos, Aves y Animales de Granja – SSPAyF – Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, MECON con datos de INDEC.

El atractivo del producto brasileño radica principalmente en su precio, hasta un 30% más barato que el local en el caso de las pechugas. Esta disparidad se explica por la superioridad de Brasil en economía de escala y costos de producción significativamente menores, incluyendo salarios que promedian los 700 dólares, frente a los 2200 dólares en Argentina. Además, la normativa del Mercosur permite que los productos brasileños ingresen sin aranceles de importación, mientras que las exportaciones argentinas deben afrontar retenciones del 5%. Esta combinación de factores crea una desventaja competitiva insostenible para la producción avícola local, exacerbando la crisis avícola entrerriana por importaciones.

Empresas con “manos atadas” y empleo en riesgo

La irrupción de estas importaciones ha generado una profunda alarma en el sector. Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), ha expresado la preocupación de la industria por cómo estos volúmenes, aunque parezcan pequeños en comparación con la producción total argentina, “destruyen particularmente algunos mercados que están consolidados”. El impacto trasciende la competencia de precios, ya que al importar productos finales, se está “importando mano de obra brasileña” y perdiendo el valor agregado y los puestos de trabajo que se generarían localmente.

Rodrigo Minguillón, candidato a diputado nacional por Fuerza Entre Ríos, ha señalado que en los últimos dos años se perdieron aproximadamente 5.500 puestos de trabajo en industrias de la provincia, y ha enfatizado que la industria avícola entrerriana, que emplea directamente a 15.000 personas, está siendo obligada a “subirse al ring con las manos atadas”. Esta metáfora describe la desventaja competitiva provocada por un tipo de cambio desfavorable para la exportación, una carga tributaria que supera el 40% del precio final, y la falta de líneas de financiamiento accesibles.

La situación es tan delicada que frigoríficos avícolas en Entre Ríos han enfrentado problemas para regularizar el pago de las quincenas a su personal, aunque estos pagos se normalizaron tras asambleas. Sin embargo, persisten las irregularidades en los aportes de obra social y sindicales, lo que mantiene al personal en estado de alerta permanente.

La crisis avícola entrerriana por importaciones y un vistazo a los números de exportación

Mientras las importaciones escalan, las exportaciones argentinas de carne aviar muestran un panorama sombrío. En los primeros siete meses de 2025, estas cayeron un 4,9% respecto a 2024, totalizando 103.454 toneladas. Esta caída, combinada con el aumento de las importaciones, ha hecho que la relación entre importaciones y exportaciones se cuadruplique, pasando del 3% en 2024 al 12,5% en 2025.

Los datos aportados por el Senasa ilustran esta tendencia preocupante. Los totales de toneladas certificadas muestran una disminución del 33,14% en 2025 (795.959 toneladas) en comparación con 2024 (1.190.440 toneladas) hasta septiembre.

Cuadro 2: Variación Porcentual Mensual de Exportaciones Avícolas (2025 vs. Mismo Mes de 2024)
MesVariación (%)
Enero-16,36%
Febrero-15,42%
Marzo-23,95%
Abril-3,84%
Mayo-6,48%
Junio+20,13%
Julio+8,03%
Agosto+1,21%
Septiembre-52,56%
Fuente: elaboración propia con datos del Senasa.

Como se observa en el Cuadro 2, si bien algunos meses como junio, julio y agosto mostraron un crecimiento marginal o positivo, septiembre de 2025 registró una drástica caída del 52,56% en comparación con el mismo mes de 2024. Este descenso está estrechamente ligado a un brote de influenza aviar en agosto en la provincia de Buenos Aires, que llevó a la suspensión temporal de exportaciones a mercados clave, incluida China.

Volumen Anual Certificado de Aves (2019-2025): exportaciones en baja

El volumen anual certificado de aves ha mostrado fluctuaciones, pero 2025, aún siendo un año parcial, ya registra 153.08k toneladas, significativamente por debajo de las 228.14k de todo 2024 y muy lejos de los picos de años anteriores como 2019 (311.43k). Esto subraya una tendencia a la baja en la producción exportable.

La provincia de Entre Ríos, siendo la mayor productora avícola para exportación en Argentina, siente el golpe de manera amplificada. China, el principal destino de las exportaciones argentinas de carne aviar con el 51,15% del total, es un mercado cuyo cierre temporal es particularmente devastador para la balanza comercial de la cadena avícola.

Reflexiones y perspectivas

El escenario actual, con un tipo de cambio desfavorable para la exportación y la apertura indiscriminada a productos importados, configura, según Minguillón, un “modelo estratégico de país sin industria” que, según voces del sector, es inviable a largo plazo y amenaza la clase media y la movilidad social. La industria avícola demanda políticas que restauren la competitividad, como la eliminación de retenciones y la revisión de los costos energéticos y laborales, para poder competir en igualdad de condiciones y proteger el empleo entrerriano. La supervivencia del complejo avícola provincial dependerá de la capacidad de encontrar un equilibrio que proteja la producción nacional sin sacrificar la eficiencia.

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