Vacaciones de invierno en Concordia: hoteleros y gobierno leen distinto la misma temporada

El balance del turismo invernal en Concordia dejó, una vez más, dos relatos difíciles de conciliar. Mientras la Asociación Hotelera y Gastronómica de Concordia y la Región (AHGC) calificó julio como la peor temporada de su historia reciente, con apenas un 35% de ocupación promedio, el Gobierno de Entre Ríos celebró que los complejos administrados por la Corporación para el Desarrollo de Salto Grande (Codesal) se mantuvieron entre los destinos termales más elegidos de la región, aunque sin aportar números absolutos de visitantes que permitan validar dicha afirmación. Entre ambas lecturas se reabre el debate sobre la eficacia de la planificación estratégica y la gestión de datos en la ciudad, planteando interrogantes sobre la capacidad de la actual estructura (Subsecretaría de Turismo local y Emturer) para brindar estadísticas confiables. Este contraste no es solo numérico, sino que refleja una desconexión profunda entre la percepción del sector privado y la lectura oficial de la realidad.
El turismo durante las vacaciones de invierno 2026 en Concordia dejó al descubierto dos relatos incompatibles. Por un lado, el comunicado de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Concordia y la Región (AHGC) titulado “Vacaciones de invierno para el olvido”. Por el otro, el parte oficial del Gobierno de Entre Ríos que posiciona al corredor del Lago de Salto Grande entre los destinos termales más elegidos. En el medio, una ciudad que presentó hace dos meses su Plan Estratégico de Turismo Sostenible 2025-2030 y que aún no logra traducir la planificación en ocupación.
Dos relatos, la misma temporada
La AHGC, en un comunicado titulado contundentemente “Vacaciones de invierno para el olvido”, no duda en calificar la temporada como la peor de su historia. Basándose en un relevamiento propio, señalan que el 35% de ocupación promedio es un dato que “se palpa a través de los comentarios de los cientos de socios que nos reclaman algún tipo de acción”.
El reclamo de los hoteleros y gastronómicos es profundo y va más allá de la coyuntura económica. Afirman que “abren para mantenerse y a veces no cierran los números del día”, y que “turistas prácticamente no se vieron y el consumidor de Concordia poco y nada”. Agregan que los concesionarios de las Termas de Codesal comparten esta opinión, calificándola como “la peor temporada de su historia ahí”.
Un punto clave en el análisis de la entidad es el perfil del turista. Señalan que, al igual que en Federación (donde la ocupación fue del 52%), “los alojamientos de más categoría fueron los que primero hicieron porcentaje”. Esto, para la AHGC, “indica que la gente que tiene capacidad de gastar en categoría lo hace y la que se dirige al consumo de cabañas, que suele tener menos poder adquisitivo, directamente no pudo viajar”. Esta conclusión pone de manifiesto una caída en el poder adquisitivo que afecta directamente a destinos como Concordia, que dependen de un segmento turístico medio y más de cercanía.
Plan estratégico, Subsecretaría y Emturer bajo la lupa
El comunicado también apuntó al plano institucional. Los hoteleros reconocen que “Concordia presentó recientemente un plan estratégico y ha tenido cambios e incorporaciones en la Secretaría de Turismo, también se conformó el EMTURER (Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos)”. Sin embargo, advierten que “parece que no hay recetas que hagan posicionar a Concordia” y que “llevamos años añorando ser esa ciudad con más atractivos turísticos que las demás, pero seguimos siendo la menos elegida”.
El Plan al que refieren es el Plan Estratégico de Turismo Sostenible (PETS) 2025-2030, presentado en el Centro de Convenciones tras un proceso participativo de mayo a octubre de 2025, con el Ente Mixto Concordiense de Turismo (EMCONTUR) y la Facultad de Ciencias de la Administración (FCAD) de la UNER como aliado académico.

El documento se organiza en cinco ejes del modelo de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) de la Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (SEGITTUR) y la norma IRAM 42101:2022: gobernanza, innovación, tecnología, sostenibilidad y accesibilidad. La gobernanza propone fortalecer el Ente Mixto para que las políticas sean de Estado y no de gestión.
La presentación marcó, según el intendente Francisco Azcué, un hito porque se dejó de “gobernar ni tomar decisiones de manera intuitiva”. La pregunta que deja el invierno de 2026 es si esa intención se tradujo en instrumentos operativos.
El contrapunto oficial: porcentajes sin universo de datos
La contracara llegó desde el Gobierno de Entre Ríos, que difundió que el corredor administrado por Codesal volvió a posicionarse entre los destinos termales más visitados durante julio. El informe cita que Buenos Aires encabezó el ranking nacional de visitantes nacionales con 56,5%, seguida por Córdoba 14,1%, Santa Fe 9,2% y Misiones 5,2%; que Uruguay representó 79,1% de los extranjeros; y que hubo una leve disminución de ingresos: 48,92% en 2026 frente a 51,08% en 2025.
Pero, no se aclara si se trata de porcentajes de visitantes a la ciudad o a las termas (mencionar “destinos termales” puede indicar una cosa u otra) y ante esta opacidad (y otras que veremos) no puede conocerse de que universo se desprenden los porcentajes que se dice pertenecen a los ingresos. Y sobre estos llamados “ingresos”, solo podemos suponer que están referidos a los complejos termales de Punta Viracho y Termas del Ayuí, porque el informe oficial no lo menciona.
Desde el gobierno de Entre Ríos, sosteniendo esta perspectiva radicalmente diferente (aunque no transparente) a la de los hoteleros, el secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, destacó que “el turismo es una actividad estratégica” y celebró que “el Lago de Salto Grande mantenga un nivel de visitantes tan importante, incluso en un contexto desafiante”. Por su parte, el presidente de Codesal, Eduardo Cristina, afirmó que “estos indicadores reflejan que el Lago de Salto Grande continúa siendo un destino elegido”.
Sin embargo, el comunicado oficial omite sistemáticamente brindar información sobre el número absoluto de visitantes. Esta falta de datos concretos impide, por tanto, elaborar apreciaciones con algún grado de validez estadística. No es posible determinar si un aumento porcentual responde a un mayor volumen de gente o a una base de comparación más pequeña.
El problema es evidente: el comunicado oficial no brinda número absoluto de visitantes, ni pernoctes, ni tasa de ocupación de plazas, ni ticket promedio. Con porcentajes de procedencia y una variación interanual de poco más de un punto sin base numérica, no puede elaborarse ninguna apreciación con validez científica. Es el mismo patrón de “medir con porcentajes, números, títulos rimbombantes” que critica la AHGC en su comunicado.
El punto crítico es que toda esa comunicación se sostiene en porcentajes de distribución —de dónde vienen los turistas, cómo se reparten los ingresos entre un año y otro— sin publicar en ningún momento el número absoluto de visitantes. Sin ese dato base, ninguno de los dos relatos puede contrastarse con rigor: no es posible saber si el “48,92%” de 2026 representa más, menos o la misma cantidad de personas que el “51,08%” de 2025, como tampoco puede verificarse el 35% que denuncia la AHGC. Ambas cifras conviven en planos distintos y sin denominador común.

La brecha metodológica que no se cerró
Ese vacío no es nuevo. Libre Entre Ríos ya lo había advertido el 27 de mayo, al señalar que la “gestión intuitiva” en la medición del turismo local seguía sin ceder terreno pese al convenio firmado en marzo entre el Emturer y la Municipalidad de Concordia para poner en marcha el Observatorio Económico Turístico provincial.
Aquel artículo proponía tres caminos concretos: publicar una ficha metodológica junto a cada comunicado, unificar la base estadística entre municipio, provincia y sector privado, y redirigir la inversión en promoción hacia campañas digitales medibles. A dos meses de distancia, ninguna de las tres parece haberse concretado: los comunicados de agosto —tanto el de Codesal como el de la AHGC— repiten el mismo patrón de cifras sueltas, sin ficha técnica, sin tamaño de muestra y sin cruce de fuentes.
En ese contexto, el convenio que Codesal firmó en junio con la Dirección General de Estadística y Censos de Entre Ríos, presentado como una herramienta para “producir información estadística clave para la toma de decisiones”, intercambiar información y optimizar recursos, tampoco se tradujo en series de datos públicas que permitan verificar el estado real de la temporada.
Si el convenio existe para “aportar datos reales”, la ausencia de cifras absolutas pone en entredicho su efectividad. A la luz del informe sobre las vacaciones de invierno de 2026, la situación no mejoró, empeoró en términos de rendición de cuentas.
En este momento, si bien existe un Observatorio Turístico municipal y un Observatorio Económico de Turismo de Entre Ríos (OET.ER) en etapa piloto, no hay ficha metodológica integrada publicada, no hay unificación de criterios entre municipio, provincia y privados, y la comunicación sigue sin datos abiertos verificables. La brecha entre la “Concordia de la revista” y la “Concordia de las estadísticas” que este medio analizó en diciembre de 2025 – donde el 84% de beneficios del programa Concorpass fueron usados por residentes y excursionistas y solo 16% por turistas que pernoctaron – sigue vigente.
Sobre el particular, el artículo de Libre Entre Ríos de mayo pasado planteaba tres propuestas concretas para superar la brecha: publicación de ficha metodológica integrada, unificación estadística y metodológica con el sector privado y provincial, e inversión inteligente basada en conversión digital. A juzgar por los resultados y las quejas actuales, no se ha avanzado significativamente en su concreción. Concordia sigue sin superar lo que se denominó “gestión intuitiva” y está lejos de proceder de acuerdo a las exigencias científicas o profesionalizar la gestión de datos.

El Niño y la temporada estival: anticipación sin datos
De cara a la temporada estival, el Emturer conformó esta semana en Colón la Mesa de Seguimiento y Adaptación Turística a la Contingencia Climática de la Costa del Río Uruguay con municipios de ese ámbito geográfico para anticipar el impacto de El Niño, cuyas lluvias por encima de lo habitual podrían extenderse entre seis y ocho meses desde septiembre. La estrategia oficial pasa por reforzar la promoción de termas, patrimonio y enoturismo y reubicar eventos si el escenario climático lo exige. El presidente del Emturer, Jorge Satto, afirmó que “Entre Ríos va a tener temporada de verano” y que se potenciarán termas, patrimonio, parques y enoturismo fuera de zonas afectadas.
La anticipación es correcta. Pero sin una línea de base estadística confiable sobre el invierno, planificar la adaptación estival es, por decir lo obvio, planificar a ciegas.
¿Alcanza el convenio CODESAL-SADE?
En paralelo, Codesal firmó un convenio con la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Concordia para articular acciones culturales y turísticas, con beneficios de acceso a complejos para socios y difusión de atractivos. La 4ª Feria Entrerriana del Libro será la primera actividad conjunta, a desarrollarse del 12 al 14 de agosto, en UTN Concordia.
En términos de desarrollo cultural, la iniciativa es valiosa. Y en el plano turístico, suma. Aunque es acotada en alcance, ya que no aborda de manera directa los reclamos de fondo planteados por el sector hotelero y gastronómico: la caída de ocupación, la pérdida de poder adquisitivo de los visitantes y, sobre todo, la ausencia de una estadística turística unificada y verificable. Una acción que puede ser exitosa, pero evidentemente insuficiente para dar un vuelco a la situación actual, aunque la información brindada por el gobierno entrerriano la haya calificado como parte de las “alianzas estratégicas” destinadas a “potenciar el desarrollo turístico, cultural y social de la región de Salto Grande”. En el balance turístico general, es una medida de alcance limitado para enfrentar los desafíos estructurales de planificación, promoción y brecha estadística que han quedado expuestos con crudeza en estas vacaciones de invierno 2026. La falta de números concretos y una estrategia de datos unificada sigue siendo la principal amenaza para el turismo en la costa del río Uruguay.
Pendientes: las tres propuestas de Libre Entre Ríos
En su cobertura de mayo, este medio propuso:
- Publicación de ficha metodológica integrada: universo, muestra, instrumento, fecha de corte y tasa de respuesta. No se publicó.
- Unificación estadística y metodológica de sector privado y provincial: AHGC, EMCONTUR, CODESAL y Dirección de Estadística siguen con mediciones paralelas y no comparables.
- Inversión inteligente basada en conversión digital: medir no solo procedencia, sino costo por turista adquirido, pernocte y gasto. Hoy se mide presencia en revistas sin +
- Conclusión: Concordia no logró superar los desafíos planteados. Tiene plan, tiene mesa climática y tiene convenios, pero no tiene dato trazable. Sin dato, la gestión vuelve a ser intuitiva, aunque ahora con membrete DTI.


