Conflicto PAMI- Sanatorio Concordia: sin soluciones a la vista

El Conflicto PAMI – Sanatorio Concordia escaló esta semana tras la suspensión de servicios a afiliados de la obra social, mientras la directora ejecutiva de PAMI UGL 34 brilló por su ausencia en una reunión clave con el Concejo Deliberante y autoridades del sanatorio. Directivos denuncian la falta de interlocutores válidos y advierten que el problema trasciende lo local: es una crisis de alcance nacional.
El Conflicto PAMI – Sanatorio Concordia escaló esta semana tras la suspensión de servicios a afiliados de la obra social de los jubilados, luego de que la misma decidiera dar por finalizado el vínculo contractual con la institución el pasado 31 de agosto. En una reunión celebrada hoy en la Sala de Comisiones del Concejo Deliberante, presidida por la viceintendente Magdalena Reta de Urquiza, se evidenció la gravedad de la situación: la directora ejecutiva de PAMI UGL 34 no asistió al encuentro, alegando que PAMI Central no autorizó su concurrencia.
El encuentro, convocado por los concejales de todos los bloques políticos, tuvo como objetivo buscar alternativas para devolver la tranquilidad a los afiliados. Sin embargo, la ausencia de la máxima autoridad local de PAMI dejó en claro que el diálogo institucional está roto. Según informaron los directivos del Sanatorio Concordia, representados por su presidente, Andrés Lemesoff, y el gerente general, Julio Lascurain, el problema no es exclusivo de la ciudad: “Es una situación de alcance nacional”, vinculada al desfase compensatorio del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado desde 2023, que PAMI no ha actualizado en sus pagos a las instituciones prestadoras.
Falta de interlocutores y reuniones frustradas
Las autoridades del sanatorio detallaron que, tras meses de gestiones, se había logrado una audiencia con directivos de PAMI Central en Buenos Aires para el 6 de agosto. Sin embargo, la cita fue suspendida 24 horas antes debido a la renuncia de funcionarios nacionales del área, y desde entonces no se reprogramó ni se retomaron los contactos. “Enviamos notas informales, presentaciones formales y cartas documento durante 70 días sin obtener respuestas concretas”, explicaron los directivos, quienes subrayaron que la falta de interlocutores válidos los obligó a llegar a esta instancia.

El vínculo prestacional entre el Sanatorio Concordia y PAMI concluyó formalmente el 31 de agosto, tras décadas de colaboración. Según los directivos, la decisión fue unilateral por parte de la obra social, sin que se hayan agotado todas las instancias de negociación. “No es un problema de Concordia, sino nacional”, insistieron, al referirse a la falta de actualización de los valores que PAMI abona a los prestadores, lo que genera un déficit financiero insostenible para las instituciones.
El Concejo Deliberante como espacio de mediación
Al cierre del encuentro, la viceintendente Magdalena Reta de Urquiza y los concejales agradecieron la presencia de los representantes del sanatorio y pusieron a disposición el espacio legislativo para seguir trabajando en una solución. “El propósito fue generar una mesa de diálogo que permita encontrar salidas”, destacaron. No obstante, la ausencia de PAMI UGL 34 y la falta de respuestas desde la central dejan en duda el futuro inmediato de los afiliados, muchos de ellos adultos mayores que dependen de estos servicios.
Un problema con raíces nacionales
El caso del Sanatorio Concordia no es aislado. En los últimos meses, varias instituciones de salud en el país han denunciado situaciones similares con PAMI, vinculadas a atrasos en los pagos y falta de actualización de aranceles. Según los directivos locales, esto refleja una crisis sistémica en la relación entre la obra social y los prestadores, que no ha sido abordada con la urgencia que requiere.


