El gobierno provincial interviene de oficio y llama a conciliación en un intento de reactivar la planta “La China”

En Concordia y toda la provincia se sigue con preocupación el complejo escenario de la industria avícola. Frente a la sorpresiva paralización de la planta frigorífica “La China” en Concepción del Uruguay y con el sustento de unas 950 familias en juego, la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos convocó de oficio a una audiencia para intentar destrabar el conflicto en Granja Tres Arroyos. La medida de urgencia busca abrir canales de diálogo ante lo que los trabajadores catalogan como un lockout patronal y la empresa define como una consecuencia directa de la intransigencia gremial.
La Secretaría de Trabajo de la provincia de Entre Ríos dispuso de oficio el llamado a una audiencia de conciliación laboral para este jueves 28 de mayo a las 10:00 horas en Concepción del Uruguay. La convocatoria obligatoria se apoya en el artículo 34 del Decreto Reglamentario provincial 1130/89, una herramienta legal utilizada por el Ejecutivo entrerriano de manera proactiva sin que mediara un requerimiento formal por parte de los trabajadores o de la patronal.
La medida llega tras momentos de extrema incertidumbre en Concepción del Uruguay. El pasado martes 26 de mayo, los cerca de 900 operarios de la planta “La China” se encontraron con los portones cerrados con candados y cadenas, acompañados de un cartel que informaba un “cierre temporal”. Horas después, la firma Granja Tres Arroyos S.A. emitió un comunicado oficial anunciando la paralización por tiempo indefinido, responsabilizando directamente a las medidas de fuerza sindicales de generar un “quiebre en la cadena de producción avícola”.
La postura empresaria y el contexto regional

En sus declaraciones públicas, la principal empresa avícola del país sostuvo que se han registrado medidas sindicales “inflexibles y desproporcionadas” en los últimos meses, señalando altos niveles de ausentismo, bloqueos y paros constantes que impidieron la operatividad de las instalaciones.
Sin embargo, el origen de la crisis de Granja Tres Arroyos excede lo meramente gremial. Tal como reportó Libre Entre Ríos, la compañía arrastra dificultades financieras desde fines de 2024, periodo en el que solicitó formalmente la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis ante el Ministerio de Trabajo nacional. Este proceso estuvo fuertemente condicionado por la pérdida de competitividad cambiaria y, fundamentalmente, por el cierre temporario de mercados externos como China debido al brote de influenza aviar en la región, lo que derrumbó un tercio del volumen exportador de la empresa.
Para intentar paliar la situación, la firma ya había cerrado a finales de 2025 otra planta local llamada “Becar” y reubicado a sus 270 operarios en el establecimiento de “La China”, una estrategia de concentración operativa que no fue suficiente para regularizar las cuentas.
El reclamo salarial de los trabajadores

Desde la perspectiva gremial, el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (SITA) sostiene que los paros y el trabajo a desgano fueron la respuesta lógica ante la falta de pagos en término. Al momento de decretarse el cierre, la compañía adeudaba cerca del 70% de la segunda quincena de abril y la totalidad de la primera quincena de mayo.
La movilización de los trabajadores hacia el Monumento al General Urquiza visibilizó el descontento de las familias afectadas, quienes rechazan la caracterización del cese de actividades como una disputa gremial ordinaria y exigen que se reconozca el escenario como un lockout patronal para forzar el ajuste laboral.
El principal desafío de la audiencia convocada para este jueves radicará en encontrar un esquema financiero que permita saldar las deudas salariales y restablecer la confianza mínima indispensable para que los portones de “La China” vuelvan a abrirse.


