La Casa Histórica del General Urquiza inicia su puesta en valor en Gualeguaychú

La Delegación Argentina ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande dio inicio, en julio de 2026, a los trabajos preliminares para la puesta en valor de la Casa Histórica del General Urquiza, en Gualeguaychú. La medida, impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio, busca declarar el inmueble Monumento Histórico Provincial e incorporarlo a los circuitos turísticos y culturales de Entre Ríos.
La Delegación Argentina ante la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande dio inicio a los trabajos preliminares para la puesta en valor de la Casa Histórica del General Urquiza, la vivienda que perteneció al primer presidente constitucional de la Confederación Argentina y que se encuentra en el predio del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 2 “Dragones Coronel Zelaya”, en Gualeguaychú. La iniciativa, impulsada a instancias del gobernador Rogelio Frigerio, se enmarca en las políticas provinciales de revalorización del patrimonio histórico y cultural entrerriano.

Como primera etapa del proyecto se realizó un relevamiento integral del inmueble junto a profesionales especializados en conservación patrimonial, quienes tendrán a cargo la elaboración de la propuesta de intervención. Se trata, por el momento, de un diagnóstico técnico y un registro documental del edificio; la Delegación Argentina acompañó las tareas de inspección y brindó apoyo técnico en ese relevamiento, aunque todavía no se difundieron plazos ni montos concretos para las obras de restauración.

El presidente de la Delegación Argentina ante la CTM de Salto Grande, embajador Alejandro Daneri, sostuvo que la acción responde a la decisión del gobernador de poner en valor los sitios que forman parte de la identidad provincial y que el objetivo es que la casa recupere su protagonismo como espacio abierto al conocimiento, la cultura y el turismo.
Objetivos de la puesta en valor

La iniciativa contempla, además de la recuperación edilicia, la declaración del Museo Casa Histórica del General Justo José de Urquiza como Monumento Histórico Provincial, una categoría que hoy no ostenta pese a distintos intentos previos. El propósito declarado por el Gobierno de Entre Ríos es garantizar la conservación del inmueble e incorporarlo de manera progresiva a los circuitos culturales, turísticos y educativos de la provincia, actualmente muy restringidos por tratarse de una dependencia militar.
Valor histórico y arquitectónico
La construcción de la vivienda se inició en 1848 y culminó en 1852, en el punto más alto de la ciudad, lo que le permitía a Urquiza vigilar los alrededores desde un mirador con balcón de hierro forjado que todavía se conserva. Conocida históricamente como “la chacra del cura” o “quinta del General” —por haber pertenecido primero al presbítero Manuel María Erausquin—, la casa funcionó como posta del caudillo entrerriano en sus viajes entre Gualeguaychú y Concepción del Uruguay, y recibió a diplomáticos y comerciantes de la época, entre ellos representantes de Estados Unidos y del Imperio de Brasil.

De la propiedad original, que incluía caballerizas, rancherío y obraje, hoy solo subsisten la vivienda principal y un aljibe. El edificio, de planta rectangular con galería perimetral sostenida por pilastras y arcos de medio punto, conserva paredes de adobe y ladrillo, pisos de baldosas cerámicas coloniales y rejas de hierro forjado, rasgos que la vinculan arquitectónicamente con el Palacio San José.
Historia familiar y social
En Gualeguaychú, Urquiza conoció a Dolores Costa, con quien compartió dieciocho años de vida y formó una familia de once hijos, aunque la residencia oficial de la familia fue siempre el Palacio San José. La casa del Escuadrón funcionaba como alojamiento para las visitas de negocios y política del caudillo, y también fue escenario de reuniones familiares y festejos que, según registros de la época, se extendían con paseos a pie y a caballo hasta la noche.
Ubicación y estado actual

El inmueble se encuentra a unos siete kilómetros del centro de Gualeguaychú, dentro del predio militar del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindada 2, lo que desde hace años dificulta el acceso público: solo puede visitarse en fechas conmemorativas del Ejército Argentino. Fue declarado de interés histórico y cultural por la Municipalidad de Gualeguaychú en 2001, pero esa distinción municipal nunca se tradujo en la declaración de Monumento Histórico Nacional, pese a intervenciones previas de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos y a gestiones en la Cámara de Senadores provincial que tampoco prosperaron, principalmente por falta de partidas presupuestarias.
Durante décadas, el mantenimiento del edificio quedó limitado a tareas menores a cargo de la propia unidad militar, mientras el deterioro avanzaba: una de sus habitaciones permanece clausurada por su estado de conservación. En ese contexto, el anuncio de julio de 2026 —que continúa una visita del gobernador Frigerio al lugar en mayo del mismo año— representa un nuevo intento de destrabar una situación de abandono que se prolonga desde hace más de siete décadas, aunque todavía en una fase preliminar de diagnóstico, sin cronograma de obras ni definiciones sobre el futuro régimen de acceso público al predio castrense.


