Gualeguaychú y el rol comunitario en la preparación para El Niño

Más allá de la infraestructura, la prevención en Gualeguaychú ante El Niño apuesta a la articulación social para responder a una eventual emergencia, integrando a iglesias y colectividades al plan de Defensa Civil.
La prevención en Gualeguaychú por la ocurrencia de El Niño se está trabajando de manera atípica: desde el Salón Azul municipal se convocó a representantes de distintos cultos para conocer la planificación de Defensa Civil. El objetivo es que estos referentes actúen como canales de comunicación con las comunidades y, al mismo tiempo, pongan a disposición sus recursos humanos y materiales para asistir a los vecinos. El municipio entiende que la preparación es más efectiva cuando la comunidad se involucra.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Gobierno y Modernización, Manuel Olalde; el secretario de Desarrollo Humano, Juan Ignacio Olano; el subsecretario de Protección Civil e Inspección General, Nicolás Bozzani; y el responsable del Área de Relaciones Institucionales y Culto, Ricardo Rodríguez. Durante la reunión se brindó información sobre las previsiones vinculadas al fenómeno de El Niño, el posible comportamiento del río y el Plan General de Operaciones de la Dirección de Defensa Civil.
La prevención en Gualeguaychú en prevención de El Niño también contempla la explicación de los procedimientos previstos para situaciones de resguardo, autoevacuación y evacuación. El objetivo fue que los referentes religiosos conozcan el escenario previsto y puedan mantener informadas a sus comunidades, además de interiorizarse sobre la organización municipal ante una eventual emergencia. La información clara y anticipada es vista como una herramienta clave para evitar el caos.
Del encuentro participaron representantes de la Iglesia Católica, la Iglesia Luterana, la Iglesia Adventista, el Consejo Pastoral Evangélico y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La Iglesia Evangélica del Río de la Plata y la Asociación Israelita no pudieron asistir, aunque manifestaron su compromiso con el trabajo planteado. La diversidad de cultos presentes refleja la amplitud del tejido social de Gualeguaychú.
Durante el intercambio, las congregaciones realizaron propuestas y pusieron a disposición recursos que podrían utilizarse en caso de ser necesarios, entre ellos personas, materiales y vehículos para colaborar en tareas de asistencia y evacuación. De esta manera se busca aprovechar los recursos existentes en la comunidad, evitando que los aportes se realicen de manera desorganizada o aislada.
La planificación apunta a que esos aportes puedan ser identificados previamente y coordinados con la Dirección de Defensa Civil, de manera que se integren al operativo municipal y se eviten acciones aisladas ante una contingencia. A partir de este encuentro, Defensa Civil contará con un canal de comunicación directo con las comunidades religiosas y con información sobre los recursos que cada una podría aportar ante una eventual emergencia.

Paralelamente, el intendente Mauricio Davico mantuvo una reunión con el gobernador Rogelio Frigerio en Casa de Gobierno. En ese encuentro, Davico expresó su preocupación ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño en la zona sur de Entre Ríos, considerando la ubicación geográfica estratégica de la ciudad y el comportamiento de la cuenca del río Gualeguaychú frente al incremento de los caudales de agua.
“Estamos esperando una situación muy complicada, y quería expresarle al gobernador mi preocupación, por la parte donde está ubicada Gualeguaychú, al sur, ya que todo el agua que viene de arriba termina confluyendo allí; y lo de la cuenca del río Gualeguaychú, que es otra gran preocupación”, afirmó Davico. La prevención en Gualeguaychú exige, por tanto, un abordaje técnico que contemple tanto el río Uruguay como el río Gualeguaychú.
La articulación entre el gobierno municipal, las instituciones religiosas y la provincia es un ejemplo de cómo la prevención en Gualeguaychú ante El Niño trasciende la mera infraestructura. El enfoque comunitario reconoce que las emergencias climáticas afectan a las personas en su totalidad, y que la red social existente puede ser un activo fundamental para la contención y la asistencia. La coordinación con los cultos es una apuesta innovadora en la región.
El caso de Gualeguaychú demuestra que la preparación para emergencias no es solo un tema de ingeniería o logística, sino también de construcción de tejido social. La convocatoria a las comunidades religiosas para coordinar recursos y canales de comunicación es un ejemplo de gestión participativa que fortalece la capacidad de respuesta local. El desafío será traducir estos acuerdos en acciones concretas y mantener la red activa durante todo el período de riesgo, asegurando que los recursos ofrecidos por la comunidad sean efectivamente integrados al operativo municipal y que la información llegue a todos los vecinos. Se consolida así como un modelo de gestión participativa que podría ser replicado en otras localidades de la provincia.
En síntesis, la incorporación formal de las comunidades religiosas al esquema de Defensa Civil es un dato que trasciende lo simbólico: se trata de una red de contención social preexistente, con capilaridad barrial y capacidad de movilizar personas y recursos rápidamente, que Gualeguaychú decidió sumar de manera planificada antes de que ocurra la emergencia, y no durante ella. Es un ejemplo replicable para otros municipios de la costa del Uruguay, en la medida en que se sostenga el canal de comunicación directo anunciado y se traduzca en protocolos escritos y ensayados.


