Kueider y Guinsel bajo arresto domiciliario mientras avanza la causa por lavado de dinero

La causa contra el exsenador entrerriano Edgardo Kueider y su pareja, Iara Guinsel Costa, sigue sumando capítulos en Paraguay. Días después de ser condenados por tentativa de contrabando, Kueider y Guinsel deberán esperar bajo arresto domiciliario en Asunción el avance de una segunda causa, esta vez por presunto lavado de dinero, mientras la Justicia paraguaya investiga un esquema que, según la fiscalía, también involucraría a dos empresarios locales.
La decisión fue tomada por el juez de Garantías especializado en Delitos Económicos, Humberto Otazú, el mismo magistrado que había intervenido en la primera etapa del proceso por contrabando. Durante la audiencia de imposición de medidas, la defensa de los procesados —a cargo del abogado Carlos Arévalos Giret— pidió que ambos pudieran esperar el proceso en libertad. Otazú rechazó ese planteo al considerar que, por tratarse de ciudadanos extranjeros sin arraigo en Paraguay, correspondía el arresto domiciliario. El magistrado además exigió que la defensa ofrezca una fianza y prohibió a Kueider y Guinsel salir del país sin autorización judicial.

Un esquema con cuatro señalados
Según la imputación fiscal, elaborada por las fiscalas Luz Guerrero y Verónica Valdez, el presunto esquema de lavado habría sido montado por Kueider y Guinsel junto a dos ciudadanos paraguayos: Amado Andrés Torales Benegas y José Fernando Cousirat. Los cuatro son investigados como coautores del delito de lavado de dinero por, según sostiene la fiscalía, haber colocado fondos de origen dudoso en el sistema financiero local a través de la compra de seis departamentos y sus respectivas cocheras en el edificio Innova Las Mercedes, sobre la avenida General Santos de Asunción.
La acusación sostiene que el grupo utilizó la firma Golsur SA como empresa de fachada para administrar y ocultar el origen de esos fondos, la misma sociedad que ya había sido señalada cuando Kueider y Guinsel fueron detenidos por primera vez, en diciembre de 2024, al intentar ingresar a Paraguay más de 200 mil dólares sin declarar. Como parte de la investigación, el juez penal de Garantías Rodrigo Estigarribia dispuso además el embargo preventivo de los seis departamentos y ordenó la prohibición de innovar y contratar sobre esas unidades, con el fin de evitar la dispersión de los activos mientras avanza el proceso.

Qué pueden y qué no pueden hacer los procesados
Las restricciones no son las mismas para todos los involucrados. Kueider y Guinsel deben cumplir arresto domiciliario, no pueden salir de Paraguay sin autorización judicial y su defensa debe presentar una fianza. Torales y Cousirat, en cambio, fueron sometidos a medidas alternativas a la prisión: deben residir en el domicilio declarado ante el juzgado, presentarse los primeros cinco días de cada mes a firmar el libro de comparecencia, asistir a todas las citaciones del magistrado y tienen prohibido cambiar de número de celular sin autorización del juzgado, además de la salida del país. A ambos también se les exigió una fianza real de 300 millones de guaraníes.
Cómo se pagaron los departamentos
De acuerdo con la cronología reconstruida por la fiscalía, en abril de 2024 Guinsel entregó en efectivo una seña de US$ 122.000 a la firma Innova Asunción SA por la venta de los seis departamentos y sus cocheras. En junio de ese año, Guinsel e Innova Asunción SA firmaron el contrato de compraventa por un valor total de US$ 460.379. Los desembolsos posteriores, según los recibos que constan en la causa, fueron los siguientes: US$ 5.000 el 19 de junio (recibo N° 1.946), US$ 250.000 el 20 de junio (recibo N° 1.947), US$ 40.000 el 2 de julio (recibo N° 1.977), US$ 60.000 el 4 de julio (recibo N° 1.992), US$ 30.000 el 9 de julio (recibo N° 2.019) y US$ 55.380 el 16 de julio (recibo N° 2.038). El 17 de julio, Guinsel completó el saldo con la entrega de 20.000 pesos argentinos en efectivo (recibo N° 2.044). Por incumplimientos en otros pagos, ese contrato se rescindió y fueron Torales y Cousirat quienes finalmente adquirieron los inmuebles a través de sus firmas, para luego ceder nuevamente su administración a Guinsel.

El antecedente: la condena por contrabando
La nueva causa se suma a la condena que el Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos, integrado por las juezas Elsa García y Adriana Planás y el juez Matías Garcete, dictó el 13 de julio contra Kueider y Guinsel por tentativa de contrabando. El exsenador recibió dos años de prisión con suspensión de la ejecución de la pena, y Guinsel, un año y diez meses, también en suspenso. Ambos fueron hallados responsables de intentar ingresar a Paraguay, el 4 de diciembre de 2024, con sumas de dinero en distintas monedas sin declarar, en un control realizado en el Puente de la Amistad.

El frente judicial en Argentina
Mientras la causa paraguaya avanza, Kueider enfrenta en Argentina dos expedientes por presunto enriquecimiento ilícito: uno en el Juzgado de Garantías 2 de Concordia y otro en el Juzgado Federal 1 de San Isidro, a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien solicitó su extradición. El trámite cuenta con la aprobación de las autoridades paraguayas y está pendiente de una definición de competencia en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La Cámara Federal de San Martín ya rechazó un pedido de eximición de prisión presentado por la defensa, lo que implica que, una vez resuelto el proceso en Paraguay, Kueider y Guinsel podrían ser detenidos apenas regresen al país.



