El anillo de agua: la obra que Concordia espera desde 2017 entra en su recta final

alt="Cartel de la obra de agua potable de Concordia frente al edificio de la nueva planta potabilizadora en construcción"
El cartel oficial identifica la obra de agua potable de Concordia, que registra un avance del 88 por ciento y prevé su finalización para junio de 2027.
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Con un avance del 88 por ciento y junio de 2027 como fecha oficial de finalización, el Sistema de Producción, Transporte y Distribución de Agua Potable fue recorrido por autoridades de Nación, Provincia y Municipio. Detrás hay casi diez años de demoras, redeterminaciones de precio y promesas incumplidas.

La obra de agua potable de Concordia —el Sistema de Producción, Transporte y Distribución que la ciudad aguarda desde 2017— volvió a ser noticia este jueves con su rostro más concreto en años: un avance del 88 por ciento, funcionarios nacionales, provinciales y municipales caminando entre piletas y cañerías, y una nueva fecha de finalización sobre la mesa. La visita técnica buscó exhibir continuidad en un proyecto que atravesó gestiones de todos los colores políticos, redeterminaciones de precios y reclamos por supuesta paralización, y que ahora promete lo que Concordia escucha hace casi una década: agua con presión en toda la ciudad.

Una recorrida con mensaje político

De la visita participaron el secretario General de la Gobernación de Entre Ríos, Mauricio Colello; el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria; el secretario de Obras Públicas de la Nación, Bernardo Heredia; el intendente Francisco Azcué; el director de Hidráulica provincial, Oscar Pintos; y el coordinador del Ministerio de Planeamiento e Infraestructura de Entre Ríos, Gonzalo Atencio. También estuvieron el vocal de la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande (Cafesg), Martín Dri; el diputado Marcelo López y la senadora Gloria Cozzi, además de autoridades locales.

Coria, en sintonía con el gesto institucional, destacó el trabajo conjunto de los tres niveles del Estado. “Estamos acompañando a la provincia, al municipio, en una obra que es emblemática y necesaria”, señaló, y recordó que el proyecto se inició en 2017, cuando el actual gobernador Rogelio Frigerio era ministro del Interior de la Nación. Además, aventuró un pronóstico optimista: “Esta obra en un par de meses va a estar terminada y abastecerá del servicio de agua potable a casi la totalidad del municipio”.

Ese “par de meses” contrasta, al menos por ahora, con los datos del propio parte oficial: la finalización está prevista para junio de 2027 y el propio Colello precisó que restan aproximadamente 11 meses de trabajos.

alt="Funcionarios recorren la obra de agua potable de Concordia junto a cañerías del sistema de distribución"
Autoridades nacionales, provinciales y municipales recorrieron la obra de agua potable de Concordia junto a las cañerías del futuro sistema de distribución, que funcionará como un “anillado” de toda la ciudad.

Por su parte, Colello valoró la articulación con la Nación y puso el acento en el sentido de la obra: “Es una obra muy esperada, que va a garantizar algo tan imprescindible como la calidad, la distribución y la presión del agua potable para todos los habitantes de Concordia”. El funcionario provincial vinculó además la continuidad de los trabajos con la administración de los recursos públicos: “Administrar bien los recursos significa poder destinarlos a donde realmente tienen que ir, como en este tipo de obras que impactan directamente en la calidad de vida de la gente”.

Los números oficiales

Según el informe oficial, la obra —ejecutada por la empresa JCR S.A.— registra un avance del 88 por ciento, demanda una inversión de 7.844,69 millones de pesos y tiene como fecha prevista de finalización junio de 2027. La intervención forma parte de las obras acordadas y fue incorporada como obra priorizada para 2026, con seguimiento conjunto entre las jurisdicciones.

El intendente Azcué reconoció que se trata de “una obra que tiene muchos años, porque ha pasado por distintos gobiernos”, y atribuyó parte de las demoras al contexto económico y a las redeterminaciones de precios. “Estamos yendo hacia un país más normal donde se puede planificar, donde las obras se pueden ejecutar”, sostuvo.

Azcué también insistió en que la obra no se reduce a la nueva planta potabilizadora: “Esta obra no es solamente la planta potabilizadora, tiene toda una red de cañerías de distribución, es como si fuese un anillado que toma toda la ciudad”. Ese anillado, explicó, permitirá mejorar la distribución y la presión, con impacto directo en los barrios que hoy sufren déficit de abastecimiento, especialmente durante el verano.

alt="Autoridades analizan planos de la obra de agua potable de Concordia durante la visita técnica"
Durante la visita técnica a la obra de agua potable de Concordia, las autoridades analizaron planos del sistema de producción, transporte y distribución.

Una década de marchas y contramarchas

La historia del proyecto explica el escepticismo de buena parte de la ciudad. La obra fue licitada a comienzos de 2017 —con un presupuesto original de 614 millones de pesos, unos 38 millones de dólares de la época— y los trabajos comenzaron en julio de ese mismo año, según reconstruyeron medios locales sobre la base de los registros oficiales.

En 2023, la gestión municipal de entonces estimaba que la inauguración de la obra completa llegaría en febrero-marzo de 2024. No ocurrió. En septiembre pasado, el diputado provincial Enrique Tomás Cresto denunció que la obra llevaba tres años paralizada —con un 93 por ciento de ejecución, según su reclamo— y pidió que funcionarios y equipos técnicos del Gobierno nacional viajaran a Concordia para constatar su estado real. Días más tarde, durante una recorrida encabezada por el gobernador Frigerio, se anunció la reactivación de los trabajos con un dato llamativo: un 92 por ciento de avance, y la necesidad de unos 14.000 millones de pesos adicionales para completar el tramo final, según cifras que aportó el propio Azcué.

El parte oficial de esta última visita habla ahora de un 88 por ciento de avance y de una inversión de 7.844,69 millones de pesos. Ninguna de las gestiones explicó hasta ahora con precisión cómo se compone la brecha entre unas cifras y otras, una omisión que alimenta el reclamo de opositores y vecinos por información más detallada sobre el estado real de la obra.

Qué incluye el sistema

El proyecto completo contempla un nuevo sistema de captación, producción, transporte y distribución: una toma sobre el río Uruguay, 298 metros de cañería para impulsar el agua cruda, un nuevo módulo potabilizador con capacidad para producir 2.500 metros cúbicos por hora, cisternas de 5.000 y de 15.000 metros cúbicos, estaciones de bombeo y un acueducto de circunvalación, según la descripción difundida por medios locales sobre la base de datos oficiales.

alt="Autoridades junto al río Uruguay durante la recorrida por la obra de agua potable de Concordia"
La obra de agua potable de Concordia incluye una nueva toma sobre el río Uruguay, pieza central de un proyecto que ya lleva casi una década de gestiones entre Nación, Provincia y Municipio.

La nueva planta se sumará a la existente y no funcionará de manera aislada, sino en paralelo con la actual potabilizadora de la ciudad. El sistema incluye además un acueducto de impulsión de PRFV de 3.793 metros, un Centro de Distribución Norte de 700 milímetros y una red de cañerías de distribución que, según los proyectos de referencia, alcanza los 37 kilómetros.

El alcance previsto no se limita al casco urbano: la mejora de la distribución apunta a las zonas centro, sur y norte de Concordia, y también a localidades y parajes del departamento como Colonia Ayuí, La Criolla, Villa Zorraquín y Osvaldo Magnasco. La nueva infraestructura incorpora, además, un sistema de tratamiento de barros, para evitar que los residuos generados durante la potabilización regresen directamente al río Uruguay.

Las preguntas que siguen abiertas

La recorrida de este jueves dejó imágenes contundentes y cifras oficiales. También dejaron un desafío: que la promesa final coincida, por primera vez, con el calendario. Para eso deberán resolverse, en los próximos once meses, al menos tres incógnitas: la brecha entre los distintos porcentajes y montos difundidos en semanas consecutivas, la efectividad del financiamiento del tramo final y la capacidad del anillado de distribución para sostener la presión en los barrios que hoy quedan desabastecidos en verano.

Los vecinos de Concordia ya escucharon fechas de inauguración antes. La diferencia, esta vez, es que la obra está a la vista: solo falta saber si el agua llega cuando prometen.

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