El plan de prevención de El Niño en Entre Ríos articula obras, bomberos, policía y Región Centro

Con defensas a reforzar, canales a limpiar y protocolos conjuntos, Entre Ríos activó un esquema preventivo frente a un El Niño que podría ser muy fuerte. El trabajo con bomberos, policía y la Región Centro busca ganar tiempo antes de la primavera.
Con Concordia y toda la provincia bajo la Emergencia Hídrica declarada el 27 de agosto, el Gobierno de Entre Ríos presentó este martes los avances del plan de prevención de El Niño en Entre Ríos, un esquema que busca anticiparse a crecidas de los ríos Paraná y Uruguay y a lluvias intensas previstas para primavera-verano 2026-2027. El enfoque combina diagnóstico técnico, obras y coordinación interinstitucional.
La base del plan es el Informe Técnico de Riesgo Hídrico elaborado por la Dirección General de Hidráulica y Obras Sanitarias, dependiente del Ministerio de Planeamiento e Infraestructura. Según explicó el director Oscar Pintos, el documento permite identificar los sectores más expuestos, establecer prioridades y sostener servicios esenciales antes de que ocurran situaciones críticas.
El Plan de Acción Preventiva ante Riesgo Hídrico se organiza en cuatro líneas: fortalecimiento y mantenimiento de defensas; limpieza y adecuación de canales, alcantarillas y sistemas de drenaje; protección de infraestructura crítica como hospitales, tomas de agua, caminos y puentes; y preparación operativa con maquinaria, bombas, generadores y equipos de rescate. La lógica es preventiva, no reactiva.

Pintos insistió en que la prevención permite ganar tiempo y reducir riesgos. El diagnóstico contempla el comportamiento de los ríos Paraná y Uruguay, las precipitaciones por cuencas y la saturación de suelos, factores que en Concordia suelen definir el impacto de cada creciente. La provincia busca así evitar improvisaciones sobre la marcha.
El informe se encuadra en la Emergencia Hídrica declarada en todo el territorio por 180 días corridos mediante el Decreto N° 2660-E-GER-GOB, publicado en el Boletín Oficial N° 28.404 el 27 de agosto. El decreto habilita completar obras, celebrar contrataciones e implementar medidas de mitigación, incluso por vía de excepción según las leyes N° 5.140 y N° 6.351, con justificación de vinculación directa a la emergencia.
La norma también autoriza adecuaciones presupuestarias e invita a municipios y juntas de gobierno a adoptar medidas propias en coordinación con la Provincia. Entre las tareas previstas figuran reparación de defensas, adecuación de drenajes, limpieza de cunetas y alcantarillas, refuerzo de terraplenes y puesta en condiciones de estaciones de bombeo.

Bomberos Voluntarios con un mismo lenguaje operativo
El segundo eje del despliegue ocurrió el 13 de septiembre, con una reunión de trabajo entre la Dirección de Defensa Civil y Bomberos Voluntarios de la Regional 4. Participaron cuarteles de Concordia, San José, Colón, San Salvador, Federal, Villa Elisa, Concepción del Uruguay, Caseros, San Jaime de la Frontera y Las Moscas.
El director de Defensa Civil, Víctor Chanenko, explicó que el objetivo central fue ajustar protocolos de respuesta conjunta, logística y optimización de recursos ante la alta probabilidad de que El Niño impacte en la cuenca del río Uruguay. La unificación de criterios busca que cada intervención tenga un mismo lenguaje operativo, desde el alerta hasta la evacuación.
El encuentro con bomberos aporta una respuesta concreta a un problema recurrente: la dispersión de recursos en emergencias simultáneas. En departamentos como Concordia, donde los anegamientos urbanos y las crecidas del Uruguay coinciden, contar con roles claros, mapas de riesgo compartidos y reservas de equipos reduce tiempos y evita duplicaciones.

El tercer componente se desarrolló el 10 de septiembre en la Escuela de Agentes de Policía Pedro F. R. Campbell, en Villaguay. La Dirección Provincial de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, capacitó a 249 aspirantes, 79 mujeres y 168 varones, en medidas de prevención y actuación ante emergencias derivadas de El Niño.
Capilaridad territorial
La formación incluyó la metodología de trabajo de Defensa Civil a nivel provincial y municipal, cadena de aviso, uso de centros de evacuados y protección de infraestructura esencial. La idea es que los futuros policías lleguen a sus destinos con entrenamiento previo, no que aprendan el protocolo durante la inundación.
En clave de soluciones, capacitar a la base de la fuerza suma capilaridad territorial. Son esos agentes quienes primero llegan a un barrio anegado en Concordia o a un camino rural cortado en Federal. Si conocen cómo relevar daños, derivar a Desarrollo Humano y cuidar tomas de agua, la respuesta gana en calidad y trazabilidad.

Creación de un sistema regional
El cuarto hito se dio el 9 de septiembre en Córdoba, en la Mesa Permanente de Gestión ante Emergencias Complejas de la Región Centro. Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe firmaron el Convenio de Reciprocidad, Cooperación y Colaboración para la Prevención y Atención de Eventos Meteorológicos Extremos Asociados al Fenómeno El Niño en la Región Centro.
El acuerdo crea un Sistema Regional de Información, Alerta y Coordinación para intercambiar de forma permanente datos meteorológicos, hidrológicos, territoriales y de infraestructura. El objetivo declarado es mejorar la anticipación y la toma de decisiones, con mapas de riesgo comunes y protocolos compatibles entre provincias.
Además, establece mecanismos de asistencia recíproca cuando la capacidad de una jurisdicción sea superada. La cooperación puede incluir recursos humanos, equipamiento, vehículos, maquinaria, insumos, sistemas de comunicación y asistencia técnica, según disponibilidad. Es un punto sensible en un escenario donde una crecida del Paraná puede afectar simultáneamente a las tres provincias.

Por Entre Ríos participaron el secretario de la Región Centro, Atilio Benedetti; la ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso; el titular de Defensa Civil, Víctor Alfonso Chanenko; el secretario de Gobiernos Locales, Ricardo Vales; y el secretario de Trabajo, Mariano Camoirano. Benedetti destacó la voluntad de los gobernadores Rogelio Frigerio, Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora de anticiparse y advirtió que El Niño de este año podría presentar una intensidad inédita.
Berisso detalló que la provincia conformó un comité de crisis y tiene listo un protocolo de atención, mientras que Chanenko remarcó que se trabaja en planificar centros de evacuados para evitar usar escuelas y permitir que sigan funcionando con normalidad. Vales, por su parte, relevó recursos e infraestructura disponible en cada localidad junto a municipios y juntas, en el marco de la emergencia declarada por la Legislatura.
Entre la transparencia y la urgencia
El contexto climático refuerza la urgencia. La National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) elevó en septiembre al 75% la probabilidad de que El Niño alcance categoría muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026 y al 90% la chance de que persista hasta el otoño austral de 2027. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estimó en un 100% la probabilidad de que se mantenga la fase de El Niño, de intensidad fuerte o muy fuerte. en el trimestre septiembre-octubre-noviembre 2026 y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) proyecta cerca de 100% de continuidad hasta febrero de 2027, con lluvias superiores a lo normal en el Litoral.

El equilibrio del análisis exige señalar tensiones. La habilitación de contratación directa agiliza, pero requiere transparencia y control para evitar sobreprecios; el mantenimiento de defensas y bombas demanda seguimiento sostenido más allá del anuncio; y la coordinación regional deberá probarse cuando los recursos escaseen en simultáneo. La prevención es una inversión que se mide cuando no pasa nada, y eso la hace políticamente poco visible.
Para la ciudadanía, el plan de prevención de El Niño en Entre Ríos deja pistas accionables: consultar alertas del SMN y de Defensa Civil, mantener limpios desagües domiciliarios, identificar rutas de evacuación y puntos de acopio, y participar de instancias municipales de relevamiento. En Concordia, donde el río Uruguay marca el pulso, la diferencia entre reaccionar y anticiparse puede medirse en horas ganadas y en servicios que no se interrumpen. Esa es la vara con la que habrá que evaluar lo que sigue.


