Pautas y prevención frente a los festejos del Último Primer Día en las escuelas entrerrianas

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Ante la inminencia del inicio del ciclo lectivo, el Consejo General de Educación (CGE) de Entre Ríos difundió un documento con lineamientos destinados a equipos docentes y directivos para gestionar las celebraciones estudiantiles. La medida busca prevenir situaciones de riesgo asociadas al consumo de sustancias, estableciendo protocolos de acción concretos dentro de las instituciones.

Es en este contexto de anticipación que el abordaje del UPD se vuelve un asunto de agenda pública y un desafío central para la comunidad educativa, que debe mediar entre un ritual consolidado por los jóvenes y los riesgos para la salud y la convivencia en el espacio público.

¿Qué es el Último Primer Día?

El Último Primer Día, popularmente conocido por sus siglas (UPD), es un festejo realizado por estudiantes adolescentes en alusión a su último año de cursada en la escuela secundaria. La práctica consiste en reunirse la noche previa al inicio de clases con el propósito de permanecer despiertos hasta el horario de ingreso escolar. En los últimos años, esta celebración, que suele concentrarse en plazas o parques antes de marchar hacia los establecimientos, ha incorporado lógicas de consumo problemático, incluyendo la ingesta excesiva de alcohol, el uso de pirotecnia y, en ocasiones, disturbios en la vía pública.

Orientaciones para Entre Ríos

A través de la Dirección General de Planeamiento Educativo, el CGE emitió el documento “Orientaciones institucionales para el abordaje del Último Primer Día (UPD)”. El mismo establece que la escuela no promueve ni organiza el evento, pero es un escenario ineludible de sus efectos.

Entre las principales normativas para las instituciones provinciales se destacan:

*   Enfoque no punitivo: Se priorizan las intervenciones pedagógicas por sobre las medidas puramente sancionatorias, evitando la estigmatización del estudiantado.

*   Alojamiento institucional: Garantizar la presencia de adultos (directivos, docentes y preceptores) para recibir a los estudiantes, evitando el “corrimiento” o desentendimiento de la escuela.

*   Protocolo de salud: Ante situaciones de consumo excesivo, se instruye no dejar solo al estudiante, priorizar su integridad física, contactar de inmediato a los adultos responsables y, de ser necesario, a los servicios de emergencia de salud (Línea 107 en Entre Ríos).

Antecedentes de excesos locales

La necesidad de estas directrices responde a hechos concretos que han puesto en alerta al sistema de salud y educativo provincial. Un antecedente insoslayable ocurrió en 2019 en la capital provincial, cuando ocho estudiantes de Paraná terminaron hospitalizados por cuadros de intoxicación aguda tras los festejos de su UPD, visibilizando la gravedad del consumo abusivo de alcohol en menores.

Guías previas a nivel nacional y jurisdiccional

La institucionalización de protocolos para este festejo no es nueva en el país. Ya en el año 2020, la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR) y la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) de la Provincia de Buenos Aires publicaron de manera conjunta guías de prevención. Dichos documentos establecieron un primer precedente oficial orientando a las escuelas a transformar estas prácticas mediante el trabajo comunitario, advirtiendo tempranamente que el alcohol representa la sustancia de mayor consumo y asociación con accidentes juveniles en el país.

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