Paro docente en Entre Ríos tras fracaso paritario

La primera reunión paritaria de 2026 entre el Ejecutivo entrerriano y los sindicatos docentes concluyó sin acuerdo. Frente a una oferta salarial oficial conformada mayormente por sumas no remunerativas, las principales entidades gremiales declararon el estado de conflicto, derivando en medidas de fuerza que ponen en suspenso el comienzo del ciclo lectivo.
El escenario educativo provincial se encuentra atravesado por una profunda tensión. La confirmación de un paro docente en Entre Ríos para el próximo lunes 2 de marzo es el resultado directo de la falta de consensos en la apertura de las paritarias. A nivel nacional, la falta de convocatoria a la Paritaria Nacional Docente por parte del gobierno central ya había encendido las alarmas, pero el capítulo local terminó de consolidar la huelga.
El inicio de las paritarias y la visión del gobierno
El lunes 23 de febrero, autoridades provinciales y representantes gremiales se sentaron a negociar formalmente. Según comunicó el gobierno entrerriano, la propuesta consistió en un monto fijo de $45.000 no remunerativo y no bonificable por agente; $25.000 para docentes con más de 10 años de antigüedad; un incremento del 50% en la Ayuda Escolar; y $30.000 fijos para jubilados, estipulando retomar el diálogo en mayo

Desde la perspectiva gubernamental, la oferta era un punto de partida válido. El presidente del Consejo General de Educación (CGE), Carlos Cuenca, lamentó la rápida declaración de “estado de beligerancia” por parte del gremio mayoritario. “El Gobierno llegó a esta instancia con buena fe, con voluntad de diálogo y con una propuesta concreta”, señaló el funcionario, argumentando que la postura sindical intransigente no contribuye al clima que la sociedad espera a escasos días de abrir las escuelas.
La visión gremial: rechazo y adhesión al paro
La óptica de los trabajadores de la educación fue diametralmente opuesta. La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) rechazó la propuesta de plano por no satisfacer las demandas de su Congreso. Ante esto, declararon el no inicio del ciclo lectivo para el 2 de marzo, adhiriendo al paro nacional convocado por CTERA. En su pliego de reclamos, AGMER también exige financiamiento educativo y rechaza la denominada Ley de Libertad Educativa impulsada por el Ejecutivo Nacional

Por su parte, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) consideró “insuficiente” la propuesta argumentando que las sumas no remunerativas evaden el marco legal vigente y no recuperan el poder adquisitivo. Además, marcaron su preocupación por la brecha entre esta oferta y el reciente incremento otorgado a las fuerzas de seguridad. AMET confirmó oficialmente su adhesión al paro de 24 horas del 2 de marzo.
En el sector de gestión privada, el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) replicó la disconformidad. Alejandra Frank, secretaria general de SADOP Entre Ríos, detalló que, al tratarse de una suma no remunerativa por agente, no impacta en los aportes jubilatorios ni en la obra social, perjudicando además a quienes trabajan en más de un turno. El gremio garantizó que acatará la medida de fuerza nacional y provincial, por lo que las escuelas privadas también se verán afectadas.
La posición de UDA en el conflicto
El contexto general de huelga encuentra un matiz temporal en la Unión Docentes Argentinos (UDA). A nivel nacional, la entidad sindical nucleada en la CGT ya había advertido que “corre riesgo el inicio de clases”. En el plano local, UDA Entre Ríos declaró formalmente la situación de conflicto, calificando la oferta patronal como “inaceptable” por no impactar en el sueldo básico ni trasladarse a los jubilados. Sin embargo, a diferencia de AGMER, AMET y SADOP —que ya confirmaron la huelga para el 2 de marzo—, UDA pasó a un cuarto intermedio y fijó el 28 de febrero como fecha clave para definir orgánicamente si adhieren al cese de actividades o si se retoma la negociación.


