La pobreza en Concordia trepa al 52,5% y encabeza el ranking nacional

La ciudad de Concordia atraviesa una situación social crítica al inicio de 2026. Según datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, la pobreza alcanzó al 52,5% de la población durante el primer trimestre, convirtiendo a la localidad en el aglomerado urbano con mayor índice de pobreza del país, superando al Gran Resistencia y a Posadas. El informe también señala que la indigencia afectó al 11,2% de los concordienses.
El reporte del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA destaca la delicada situación social en distintos aglomerados urbanos del país.
El impacto en Concordia y el Litoral
La ciudad de Concordia encabeza el ranking nacional de aglomerados urbanos más afectados por la pobreza, con una tasa del 52,5%. Asimismo, presenta el segundo valor más alto de indigencia en el país, con un 11,2%. Esto coloca a la región en una posición de extrema vulnerabilidad, superando a otras ciudades del NEA como Gran Resistencia (49,7% de pobreza) y Posadas (42,6%).
Esta reversión de tendencia implica un incremento de alrededor de 1,3 millones de argentinos en situación de pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026, un período comparable ya que ambos carecen del efecto estacional del aguinaldo. Desde la consultora ExQuanti, se remarcó que “la evidencia sugiere que existe un cambio de tendencia respecto de la fase de recuperación registrada durante 2025”.
Los seis motivos detrás del incremento
Para Agustín Salvia, director del ODSA-UCA, el deterioro social durante los primeros meses del año responde a una combinación de factores económicos adversos que frenaron la capacidad de recuperación de los sectores vulnerables. El ODSA advierte que una reducción sostenida de la pobreza requiere que el crecimiento macroeconómico se traduzca en empleos productivos y mejor remunerados.
Los seis motivos identificados son:
1. Pérdida del impulso de los precios relativos: Durante el primer trimestre de 2026, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) mostraron incrementos (11,6% y 9,6%, respectivamente) superiores al índice salarial total (8,6%), dejando a los ingresos por debajo de las líneas de pobreza e indigencia.

2. Debilitamiento del mercado de trabajo: Si bien las tasas generales de empleo se mantuvieron estables, hubo un aumento de 1,1 puntos en la subocupación y de 2,2 puntos en la informalidad laboral, alcanzando al 44,2% de las personas ocupadas.
3. Distribución desigual de la recuperación: Aunque en términos nominales los ingresos mejoraron interanualmente algo por encima de las canastas, la mejora no fue homogénea. El coeficiente de Gini se deterioró (pasó de 0,435 a 0,442), volviendo insuficiente la recuperación para muchos hogares.
4. Menor dinamismo y heterogeneidad económica: El crecimiento del PBI interanual cayó al 2,3% en el primer trimestre de 2026 frente al 5,8% del mismo período de 2025, con sectores intensivos en mano de obra (comercio, industria, construcción) registrando retrocesos.
5. Menor capacidad protectora de las transferencias sociales: Las jubilaciones y asignaciones se actualizan con rezago, perdiendo poder adquisitivo ante la aceleración inflacionaria. Además, la subrepresentación de ciertos consumos (como servicios públicos) en el IPC actual agrava esta pérdida.
6. Mayor presión de los gastos fijos: Las recomposiciones tarifarias (energía, transporte, alquileres) avanzaron por encima del nivel general de precios y las actualizaciones salariales.
El contexto actual presenta una economía “partida”, donde sectores como el agro y la energía avanzan, mientras que el comercio y la industria siguen retrocediendo, sin señales claras de mejoras generalizadas en el corto plazo.


