Extensión de la Peatonal de Concordia: cayó la licitación y el proyecto del Centro Comercial a Cielo Abierto queda en pausa

La licitación por la ampliación y revalorización de la Peatonal de Concordia, primer paso operativo del proyecto Centro Comercial a Cielo Abierto Concordia, quedó sin efecto por decreto del intendente Francisco Azcué. La resistencia de los comerciantes frentistas forzó la baja del proceso licitatorio meses después de que cuatro empresas presentaran ofertas. El sueño del microcentro renovado choca con una realidad más compleja: una encuesta de apenas 77 personas, nuevas cargas tributarias para el sector y un sector comercial que nunca terminó de convencerse.
El Centro Comercial a Cielo Abierto Concordia, proyecto impulsado conjuntamente por la Municipalidad de Concordia y el Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia (CCISC), sufrió un primer y significativo traspié: la licitación para la “Provisión de Materiales y Mano de Obra para la Ampliación y Revalorización de la Peatonal de Concordia” fue dejada sin efecto mediante el Decreto N° 522/2026 del 3 de junio de 2026, publicado en el Boletín Oficial Municipal N° 3.750 del 10 de junio. El proceso había avanzado hasta recibir cuatro ofertas económicas, pero la oposición expresa de los comerciantes frentistas precipitó su cierre sin que se firmara ningún contrato.
Lo que se estaba licitando
El objeto de la licitación era concreto: la instalación de módulos móviles —bancos, cartelería, arbolado en macetas e iluminación— sobre calle Entre Ríos, en el tramo comprendido entre Catamarca/Urdinarrain y 3 de Febrero/Ramírez, para transformarlo en corredor peatonal exclusivo los fines de semana. Una prueba piloto de urbanismo táctico, reversible, pensada como banco de pruebas antes de eventuales obras definitivas de mayor escala.
La apertura de ofertas se realizó el 4 de marzo de 2026, en el marco de la Licitación Pública N° 07/2026, aprobada originalmente por el Decreto N° 125/2026 del 19 de febrero. El presupuesto oficial superaba los 60 millones de pesos, según consignó Libre Entre Ríos en su cobertura del acto de apertura.
Las cuatro ofertas que no prosperaron
Cuatro empresas presentaron propuestas en el acto de apertura:
- CYALCO S.R.L.: $ 60.129.312,59
- COCCO Construcciones S.R.L.: $ 47.653.075,58 (la más baja)
- Eduardo Marcelo Chezzi: $ 79.507.574,20 (la más alta)
- Jorge Fabricio Altamirano: $ 65.369.676,00
La diferencia entre la oferta más baja y la más alta superaba los 31 millones de pesos. Ninguna fue adjudicada. El Decreto N° 522/2026 ordena devolver las pólizas constituidas en el acto de apertura y notificar a las cuatro firmas del cierre del proceso, de acuerdo con el artículo 63° de la Ordenanza N° 34.698, que permite a la Municipalidad dejar sin efecto una licitación en cualquier momento previo al perfeccionamiento del contrato, sin indemnización alguna.
El rechazo de los comerciantes

Según expone el propio decreto, la Subsecretaría de Obras Públicas elevó una nota el 21 de mayo de 2026 informando que, tras la difusión del proyecto, se generaron “controversias” y que el 21 de marzo se había realizado una reunión con los comerciantes frentistas, quienes expresaron “una clara postura, en contraposición a la propuesta”. La nota reconoce que se recibió “un descontento y disconformidad” de ese sector y que “la crisis que azota al comercio del radio céntrico” hacía necesario priorizar el consenso.
Fue la propia área técnica municipal la que recomendó bajar la licitación y empezar de cero, con “una nueva propuesta para el sector de marras” a desarrollar en conjunto con los comerciantes.
El proyecto más amplio: qué es el Centro Comercial a Cielo Abierto Concordia
La licitación frustrada era solo el primer escalón de una iniciativa de mayor alcance. El Centro Comercial a Cielo Abierto Concordia es un proyecto de revitalización del microcentro impulsado conjuntamente por la Municipalidad y el CCISC, cuya base normativa quedó plasmada en la Ordenanza N° 38.774, publicada en el Boletín Oficial Municipal N° 3.660 del 22 de diciembre de 2025.
El objetivo declarado es convertir el eje peatonal y su radio de influencia en un “corredor estratégico, moderno, sustentable y amigable con el entorno urbano”, según la comunicación oficial del municipio.
¿Qué otras iniciativas componen el proyecto?
Según informó oportunamente Libre Entre Ríos en base a lo informado por el Boletín Oficial, el esquema del Centro Comercial a Cielo Abierto incluye:

- Extensión peatonal de fin de semana: es la intervención que se intentó licitar. Transformación de la calle Entre Ríos entre Urdinarrain y 3 de Febrero en zona peatonal exclusiva los sábados y domingos, mediante módulos desmontables.
- Comisión Mixta de gestión: la ordenanza crea una estructura de gobernanza compartida entre el municipio, el CCISC, la Asociación Amigos de la Peatonal y la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa). Esta Comisión tendrá facultades para aprobar proyectos de inversión y controlar el uso de fondos específicos.
- Fondo CCCA-Conc: financiado mediante una contribución específica del 0,1% mensual adicional sobre la base imponible de la Tasa Comercial para todos los comercios del radio delimitado. Los fondos se destinarán a obras de infraestructura, limpieza, seguridad y promoción del área.
- Regulación de imagen urbana: la ordenanza establece estándares de cartelería obligatorios —carteles planos o tipo “pastilla” de hasta 40 cm, prohibición de elementos perpendiculares, corpóreos o luminosos salientes—, con plazo de adecuación hasta el 30 de junio de 2027.
- Beneficios fiscales diferenciados: exención del 50% de la contribución comercial durante el primer año para nuevos locales de hasta 30 m², y descuento del 25% por 12 meses para microemprendimientos locales registrados.
El secretario de Gobierno, Luciano Dell’Olio, había señalado que la prueba piloto licitada era el paso previo a la constitución operativa de esa Comisión Mixta. Al caer la licitación, ese proceso también queda en suspenso.
Las luces
El enfoque de urbanismo táctico tenía puntos a favor: la reversibilidad de los módulos permitía testear sin comprometer de manera permanente el tránsito vehicular. Un relevamiento realizado por el disuelto Instituto de Viviendas y Tierras Autárquico Municipal (INVyTAM) y Desarrollo Humano arrojó un 77% de aprobación para la medida de fin de semana, con un 69% de encuestados que consideró que la ciudadanía se “apropiaría” del espacio. Los beneficios fiscales previstos para microemprendedores y comercios nuevos también apuntaban en una dirección favorable.
A escala conceptual, proyectos similares de peatonalización táctica han demostrado resultados positivos en ciudades latinoamericanas de tamaño comparable, generando mayor afluencia peatonal y dinamismo comercial.
Las sombras
Sin embargo, el proyecto acumuló cuestionamientos de peso. El más contundente es el que ahora quedó confirmado por el decreto de baja: los comerciantes frentistas, los principales afectados por cualquier modificación del tránsito en la zona, no habían sido convencidos.

Pero hay más. La encuesta que respaldaba la iniciativa se realizó sobre un universo de apenas 77 personas, según informó Libre Entre Ríos al analizar el proyecto en enero de 2026. Para una decisión estructural que afecta el tránsito y el comercio de una ciudad con más de 150.000 habitantes, esa muestra resulta estadísticamente insuficiente y difícilmente representativa del conjunto de comerciantes, conductores y vecinos involucrados.
A eso se suma la nueva carga tributaria: la contribución del 0,1% mensual adicional sobre la base imponible es obligatoria para todos los comercios del radio, sin distinción de tamaño ni rubro. En un contexto de presión económica sobre el comercio minorista, ese incremento generó resistencia antes de que la prueba piloto siquiera comenzara.
Las restricciones de cartelería, aunque con plazos de adecuación, también implican costos reales para frentistas que deberán modificar sus instalaciones actuales.
Finalmente, el propio decreto de baja menciona “la crisis que azota al comercio del radio céntrico” como fundamento para suspender el proceso, reconociendo implícitamente que el contexto económico no era el más propicio para imponer cambios, aunque fueran reversibles.
¿Qué viene ahora?
El Decreto N° 522/2026 ordena trabajar en “una nueva propuesta para el sector, con las áreas técnicas correspondientes, en conjunto con los comerciantes para arribar a un proyecto consensuado”. El municipio se comprometió, entonces, a reformular el diseño con participación activa del sector comercial.
El desafío no es menor: las bases legales del Centro Comercial a Cielo Abierto siguen vigentes —la Ordenanza N° 38.774 no fue derogada—, lo que significa que las obligaciones tributarias y de imagen urbana que establece permanecen en el horizonte de los comerciantes del microcentro. La baja de la licitación postergó la prueba piloto, pero no modificó el marco normativo de fondo.


